Mosaico decorativo

Löydetty 473 Tulokset: Padres

  • Después dijo a su hija Sara: "Honra a tus suegros, pues desde ahora son tus padres como nosotros, que te hemos engendrado. Vete en paz, hija, y que tenga yo, mientras viva, buenas noticias de ti". Los abrazó y los dejó partir. (Tobías 10, 12)

  • Después se acercó a Sara, mujer de Tobías, y la bendijo así: "Bienvenida seas, hija mía. Benditos sean tus padres, bendito Tobías, mi hijo, y bendita tú, hija mía. Entra en tu casa, bienvenida seas; a ti la bendición y la alegría; entra, hija mía". (Tobías 11, 17)

  • Habitaron primero en Mesopotamia, porque no querían servir a los dioses de sus padres, a los dioses caldeos. (Judit 5, 7)

  • Abandonaron el culto de sus padres y adoraron al Dios del cielo, al que reconocían. Arrojados por sus padres de la presencia de sus dioses, huyeron a Mesopotamia, donde residieron largo tiempo. (Judit 5, 8)

  • Os conjuramos por el cielo y la tierra, por nuestro Dios y Señor de nuestros padres, que nos castiga según nuestros pecados y los de nuestros padres, a tomar esta determinación hoy mismo". (Judit 7, 28)

  • Mientras vigilaba en la besana a los atadores de las gavillas, le dio una insolación y tuvo que guardar cama. Murió en Betulia, su ciudad, y fue enterrado con sus padres en el campo situado entre Dotán y Balamón. (Judit 8, 3)

  • Por eso nuestros padres fueron entregados a la espada y al saqueo, y cayeron ante nuestros enemigos. (Judit 8, 19)

  • Por todo esto demos gracias al Señor, Dios nuestro, que nos quiere probar, como a nuestros padres. (Judit 8, 25)

  • "El Dios de nuestros padres te favorezca y realice tus planes para gloria de Israel y exaltación de Jerusalén". (Judit 10, 8)

  • Había criado a una cierta Hedisa, es decir, Ester, hija de un tío suyo, huérfana de padre y madre. Era muy bella y hermosa, y a la muerte de sus padres, Mardoqueo la había tomado como hija suya. (Ester 2, 7)

  • He oído desde niña en mi familia que tú, Señor, escogiste a Israel entre todas las naciones, y a nuestros padres entre todos sus antecesores para tu eterna heredad; y has cumplido lo que prometiste. (Ester 14, 5)

  • y son hijos del Dios vivo, el grande y el altísimo, que nos conserva el reino en estado floreciente, como lo hizo con nuestros padres. (Ester 16, 16)


"Agradeça sempre ao Pai eterno por sua infinita misericórdia". São Padre Pio de Pietrelcina