Löydetty 1081 Tulokset: Padre Eterno
El rey Roboán pidió consejo a los ancianos que habían estado al servicio de su padre Salomón mientras éste vivía: "¿Qué me aconsejáis responder a este pueblo?". (II Crónicas 10, 6)
Les dijo: "¿Qué me aconsejáis vosotros responder a esta gente que me ha hablado así: Aligéranos el yugo que tu padre puso sobre nosotros?". (II Crónicas 10, 9)
Los jóvenes le respondieron: "A esa gente, que te ha hablado en esos términos debes responder lo siguiente: Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre; (II Crónicas 10, 10)
si mi padre os cargó un yugo pesado, yo lo haré más pesado todavía; si mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré con latigazos". (II Crónicas 10, 11)
y les habló de esta manera: "Mi padre os puso un yugo muy pesado, yo lo haré más pesado todavía; mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré con latigazos". (II Crónicas 10, 14)
Llevó al templo todas las ofrendas que él y su padre habían hecho al Señor: oro, plata y objetos varios. (II Crónicas 15, 18)
Puso guarniciones en todas las ciudades fortificadas de Judá y nombró gobernadores tanto en la tierra de Judá como en las ciudades que su padre Asá había conquistado en Efraín. (II Crónicas 17, 2)
El Señor estuvo con Josafat porque siguió los caminos de su padre en la primera parte de su vida y no se dio a los baales, (II Crónicas 17, 3)
sino que buscó al Dios de su padre y vivió según sus preceptos, sin imitar para nada la conducta de Israel. (II Crónicas 17, 4)
De acuerdo con el pueblo, designó cantores, que, revestidos con los ornamentos sagrados, iban delante del ejército cantando y alabando al Señor: "Alabad al Señor, porque es eterno su amor". (II Crónicas 20, 21)
Siguió el camino de Asá, su padre, sin extraviarse, e hizo lo que es justo a los ojos del Señor. (II Crónicas 20, 32)
Su padre les había hecho grandes donaciones en plata, oro, objetos preciosos e incluso algunas ciudades fortificadas de Judá; pero la corona la había reservado para Jorán, porque era el primogénito. (II Crónicas 21, 3)