Mosaico decorativo

Löydetty 1081 Tulokset: Padre Eterno

  • Salomón hizo así lo que es malo a los ojos del Señor, y no le fue fiel, como su padre David. (I Reyes 11, 6)

  • Sin embargo, en atención a tu padre David, no lo haré en tus días; se lo quitaré a tu hijo; (I Reyes 11, 12)

  • Pero Hadad, con algunos hombres de entre los servidores de su padre, huyó a Egipto. Hadad era entonces un muchacho. (I Reyes 11, 17)

  • El motivo de la sublevación fue éste. Salomón edificaba el terraplén y rellenaba el desnivel de la ciudad de su padre David. (I Reyes 11, 27)

  • Porque me ha abandonado a mí y ha adorado a Astarté, diosa de los sidonios; a Camós, dios de Moab, y a Milcón, dios de los amonitas, y no ha seguido mis caminos, haciendo lo que es recto a mis ojos, ni ha guardado mis leyes y mis mandamientos, como su padre David. (I Reyes 11, 33)

  • Descansó con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de su padre David. Le sucedió en el trono su hijo Roboán. (I Reyes 11, 43)

  • "Tu padre nos ha puesto un yugo muy pesado. Alivia tú la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos". (I Reyes 12, 4)

  • El rey Roboán pidió consejo a los ancianos que habían estado al servicio de su padre Salomón, mientras éste vivía: "¿Qué me aconsejáis responder a este pueblo?". (I Reyes 12, 6)

  • Les dijo: "¿Qué me aconsejáis responder a esta gente, que me ha hablado así: Aligéranos el yugo que tu padre puso sobre nosotros?". (I Reyes 12, 9)

  • Los jóvenes le respondieron: "A esa gente, que te ha hablado en esos términos, debes responder lo siguiente: Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre. (I Reyes 12, 10)

  • Si mi padre os cargó un yugo pesado, yo lo haré más pesado todavía; si mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré con latigazos". (I Reyes 12, 11)

  • siguió el de los jóvenes y les habló de esta manera: "Mi padre os puso un yugo pesado, yo lo haré más pesado todavía; mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré con latigazos". (I Reyes 12, 14)


"Vive-se de fé, não de sonhos." São Padre Pio de Pietrelcina