Mosaico decorativo

Löydetty 4320 Tulokset: Pacto De Dios

  • Aquís le respondió: "Bien sabes que eres grato a mis ojos como un ángel de Dios; pero los jefes de los filisteos han dicho: Que no vaya con nosotros a la guerra. (I Samuel 29, 9)

  • David estaba muy angustiado porque la gente quería apedrearlo, pues todos estaban muy amargados, cada uno por sus hijos y por sus hijas. Pero David se confortó en el Señor, su Dios. (I Samuel 30, 6)

  • David le preguntó: "¿Quieres guiarme hacia esa banda?". Él respondió: "Júrame por Dios que no me matarás y que no me entregarás en manos de mi señor, y yo te guiaré hacia esa banda". (I Samuel 30, 15)

  • Joab respondió: "Vive Dios, que si tú no hubieses hablado, el pueblo no hubiese cesado de perseguir cada uno a su hermano hasta mañana". (II Samuel 2, 27)

  • Que Dios castigue a Abner, si no hago que se cumpla lo que el Señor prometió con juramento a David: (II Samuel 3, 9)

  • Abner envió mensajeros a David para decirle: "Haz un pacto conmigo, y yo te apoyaré para que todo Israel se ponga de tu parte". (II Samuel 3, 12)

  • David respondió: "Bien, yo haré un pacto contigo; pero exijo de ti una sola cosa: no serás admitido ante mí si no me traes a Mical, hija de Saúl, cuando vengas a verme". (II Samuel 3, 13)

  • Abner dijo a David: "Me voy a reunir a todo Israel junto a mi señor el rey. Ellos harán un pacto según los deseos de tu corazón". David despidió a Abner, que se marchó en paz. (II Samuel 3, 21)

  • Todo el mundo vino a invitar a David para que comiera algo, pues todavía era de día; pero David hizo este juramento: "Que Dios me castigue si como pan o cualquier otra cosa antes de ponerse el sol". (II Samuel 3, 35)

  • Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey; el rey David hizo con ellos un pacto ante el Señor, y ungieron a David como rey de Israel. (II Samuel 5, 3)

  • David iba fortaleciéndose de día en día, y el Señor, Dios todopoderoso, estaba con él. (II Samuel 5, 10)

  • David, con todo el ejército que le acompañaba, se puso en marcha y fue a Baalá de Judá para traer de allí el arca de Dios, que lleva el nombre del Señor todopoderoso que se sienta sobre los querubines. (II Samuel 6, 2)


"A sua casa deve ser uma escada para o Céu". São Padre Pio de Pietrelcina