Löydetty 3365 Tulokset: Oso
oró así: "Señor, Señor, rey todopoderoso, todo está en tus manos, y no hay quien pueda oponerse si tú quieres salvar a Israel. (Ester 13, 9)
Se despojó de sus vestiduras reales y se puso vestidos de llanto y de duelo; en vez de olorosos perfumes, cubrió su cabeza de polvo y ceniza, mortificó duramente su cuerpo con ayunos y ocultó la espléndida belleza de su cuerpo con sus cabellos en desorden. (Ester 14, 2)
Pero ahora nosotros hemos pecado ante ti, y nos has entregado en manos de nuestros enemigos (Ester 14, 6)
No entregues, Señor, tu cetro a los que son nada; que no se rían los gentiles de nuestra ruina. Vuelve sus propósitos contra ellos e infiere ejemplar castigo al que inició contra nosotros esta guerra. (Ester 14, 11)
¡Oh Dios, más poderoso que todos!, escucha la voz de los sin esperanza, líbranos del poder de los malvados y quítame este miedo". (Ester 14, 19)
"Acuérdate -le decía- de los días de tu niñez, cuando te alimentaba con mi mano. Amán, la segunda personalidad del reino, ha hablado contra nosotros pidiendo nuestro exterminio. (Ester 15, 2)
Invoca al Señor, habla por nosotros al rey, y líbranos de la muerte". (Ester 15, 3)
Y levantando su cetro de oro, lo posó sobre su cuello, besó a Ester y le dijo: "Háblame". (Ester 15, 15)
Eres maravilloso, señor, y tu rostro es fascinante". (Ester 15, 17)
Vosotros mismos podéis constatar, no sólo leyendo las crónicas antiguas, sino mirando a vuestro alrededor, cuántas son las impiedades cometidas por esta clase de hombres. (Ester 16, 7)
Pero queremos que entendáis mejor lo que decimos: Amán, hijo de Hamdatá, macedonio, extraño a la sangre persa y completamente ajeno a nuestra benignidad, fue recibido por nosotros como huésped (Ester 16, 10)
Nosotros constatamos que los judíos, destinados a la muerte por el más malvado de los hombres, lejos de ser criminales, se rigen por leyes muy justas (Ester 16, 15)