Mosaico decorativo

Löydetty 3365 Tulokset: Oso

  • Esto dice el Señor: "Aunque sean robustos y numerosos, serán cortados y desaparecerán. Si te he humillado, no volveré a humillarte. (Nahún 1, 12)

  • Robad la plata, robad el oro. ¡Son innumerables las reservas, verdaderos montones de objetos preciosos! (Nahún 2, 10)

  • Voy a poner en pie de guerra a los caldeos, ese pueblo cruel e impetuoso, que recorre la anchura de la tierra para apoderarse de moradas ajenas. (Habacuc 1, 6)

  • Es espantoso y terrible; su fuerza y su derecho es su grandeza. (Habacuc 1, 7)

  • ¿De qué sirve una escultura esculpida por el artista, una imagen fundida, oráculo engañoso, para que el que lo ha hecho ponga en ellos su confianza, fabricando ídolos mudos? (Habacuc 2, 18)

  • ¿Es que te has enfurecido, Señor, contra los ríos; es que te has irritado contra el mar, para que montes en tus caballos y en tus carros victoriosos? (Habacuc 3, 8)

  • antes que el decreto se cumpla y paséis aquel día como paja, antes que caiga sobre vosotros el furor de la ira del Señor, antes que os sobrevenga el día de la ira del Señor. (Sofonías 2, 2)

  • Buscad al Señor vosotros todos, humildes de la tierra, que habéis puesto en práctica sus preceptos; buscad la justicia, buscad la humildad; quizá podáis quedar seguros el día de la ira del Señor. (Sofonías 2, 3)

  • ¡Ay de vosotros, que habitáis el litoral, nación de los quereteos! La palabra del Señor es contra vosotros, Canaán, tierra de filisteos: Yo te dejaré sin un solo habitante, (Sofonías 2, 5)

  • También vosotros, etíopes, caeréis bajo mi espada. (Sofonías 2, 12)

  • Aquel día no tendrás que avergonzarte de los crímenes con los que te rebelaste contra mí; porque entonces yo quitaré de en medio de ti a tus orgullosos fanfarrones y dejarás de presumir de mi santo monte. (Sofonías 3, 11)

  • El Señor tu Dios está en medio de ti, ¡poderoso salvador! Estará lleno de gozo por ti, con su amor te dará nueva vida, bailará y gritará de alegría por ti (Sofonías 3, 17)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina