Löydetty 3365 Tulokset: Oso
Además, para honrar a hombres venidos de lejos, invitados por conducto de un mensajero, te lavaste, te pintaste los ojos, te adornaste con tus vestidos preciosos, (Ezequiel 23, 40)
Haré recaer sobre vosotros vuestra infamia, cargaréis con los pecados de vuestra idolatría y sabréis que yo soy el Señor Dios". (Ezequiel 23, 49)
El pueblo me dijo: "Explícanos qué significado tiene para nosotros lo que estás haciendo". (Ezequiel 24, 19)
Ezequiel será para vosotros como un símbolo; cuando esto suceda, haréis exactamente lo que él ha hecho y sabréis que yo soy el Señor. (Ezequiel 24, 24)
Pues esto dice el Señor Dios: Yo traigo, por el norte, sobre Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros, jinetes y gran número de tropas. (Ezequiel 26, 7)
Damasco traficaba contigo, dándote a cambio de tus numerosos productos, de tus variadas riquezas, vino de Jelbón y lana de Sajar. (Ezequiel 27, 18)
"Hijo de hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha emprendido con su ejército grandes movimientos contra Tiro. Toda cabeza ha quedado calva, toda espalda llagada; pero no ha obtenido de Tiro, ni para sí ni para sus tropas, ninguna ventaja del trabajo ejecutado contra ella. (Ezequiel 29, 18)
Por tanto, esto dice el Señor Dios: Yo entrego a Nabucodonosor, rey de Babilonia, el país de Egipto; él se apoderará de sus riquezas, lo saqueará, lo entregará al pillaje. Tal será la paga para su ejército. (Ezequiel 29, 19)
Así habla el Señor Dios: Exterminaré a la inmensa población de Egipto por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia. (Ezequiel 30, 10)
Yo le había hecho hermoso por la abundancia de sus ramas; todos los árboles de Edén, que había en el jardín de Dios, le tenían envidia. (Ezequiel 31, 9)
Hijo de hombre, di también a la casa de Israel: Así andáis diciendo vosotros: Nuestros delitos y nuestros pecados pesan sobre nosotros y por causa de ellos nos consumimos poco a poco. ¿Cómo podríamos vivir? (Ezequiel 33, 10)
Vosotros andáis diciendo: ¡No es justo el camino del Señor! Pero yo os juzgaré a cada uno según su conducta, oh casa de Israel". (Ezequiel 33, 20)