Mosaico decorativo

Löydetty 3365 Tulokset: Oso

  • Por eso, voy a pleitear contra vosotros -dice el Señor- y a pleitear contra los hijos de vuestros hijos. (Jeremías 2, 9)

  • Tus iniquidades te castigan, tus infidelidades te condenan. Date cuenta, comprende qué funesto es y qué amargo abandonar al Señor tu Dios, no tener ya temor de mí, dice el Señor Dios todopoderoso. (Jeremías 2, 19)

  • ¿Dónde están los dioses que te has fabricado? ¡Levántense ellos a ver si te salvan en el tiempo de tu angustia! Porque tan numerosos como tus ciudades son tus dioses, oh Judá. (Jeremías 2, 28)

  • ¿Por qué pretendéis pleitear conmigo? Todos vosotros me habéis sido infieles, dice el Señor. (Jeremías 2, 29)

  • ¡Qué generación la vuestra! Ved lo que dice el Señor: ¿He sido yo un desierto para Israel o una tierra tenebrosa? Pues, ¿por qué dice mi pueblo: "Nosotros nos vamos, no volveremos más a ti"? (Jeremías 2, 31)

  • Vete, pues, a pronunciar estas palabras hacia el lado del norte. Dirás: Vuelve, rebelde Israel, dice el Señor. No apartaré mi rostro de vosotros, porque soy misericordioso, dice el Señor; no estaré airado eternamente. (Jeremías 3, 12)

  • ¡Acostémonos en nuestra ignominia y nos cubra nuestro oprobio, porque contra el Señor, nuestro Dios, hemos pecado nosotros y nuestros padres desde nuestra juventud hasta el presente y no hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios!". (Jeremías 3, 25)

  • Por eso, vestíos de sacos, lamentaos, gemid, porque no se retira de nosotros la ardiente ira del Señor. (Jeremías 4, 8)

  • Un viento impetuoso viene contra mí. Y ahora voy a pronunciar sobre ellos la sentencia. (Jeremías 4, 12)

  • Helo aquí que avanza como una nube, sus carros semejan al huracán, más veloces que las águilas sus caballos. ¡Ay de nosotros, estamos perdidos! (Jeremías 4, 13)

  • Como sementales rollizos y vigorosos, cada uno relincha tras la mujer del prójimo. (Jeremías 5, 8)

  • Por eso así habla el Señor, Dios todopoderoso: He aquí lo que va a ocurrir por haber afirmado tales cosas. Yo pondré mis palabras en tu boca como un fuego, y haré de este pueblo leña que él devorará. (Jeremías 5, 14)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina