Mosaico decorativo

Löydetty 675 Tulokset: Ojos

  • Por eso ha enfermado nuestro corazón, y nuestros ojos se oscurecen: (Lamentaciones 5, 17)

  • El Señor nos dé fuerzas e ilumine nuestros ojos para vivir a la sombra de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y de su hijo Baltasar, sirviéndolos largo tiempo y gozando de su favor. (Baruc 1, 12)

  • Abre los ojos y mira, que no son los muertos en el abismo, aquellos cuyo espíritu fue separado de sus entrañas, los que celebran tu gloria y tu justicia, (Baruc 2, 17)

  • sino el alma cargada de aflicción, el que camina encorvado y extenuado, los ojos lánguidos y el estómago hambriento, ésos son los que celebran tu gloria y tu justicia, Señor. (Baruc 2, 18)

  • Aprende dónde está la prudencia, dónde la fuerza, dónde la inteligencia, para saber con ello dónde está la longevidad y la vida, dónde la lumbre de los ojos y la paz. (Baruc 3, 14)

  • Vuelve tus ojos al oriente, Jerusalén, y contempla el gozo que te viene de Dios. (Baruc 4, 36)

  • Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, vuelve tus ojos hacia oriente y mira a tus hijos reunidos del oriente al occidente por la palabra del santo, alegres del recuerdo de Dios. (Baruc 5, 5)

  • Sus ojos están llenos del polvo levantado por los pies de los que entran. (Baruc 6, 16)

  • Su circunferencia era de gran altura, y las llantas de las cuatro estaban cuajadas de ojos todo alrededor. (Ezequiel 1, 18)

  • Toma en seguida una sartén de hierro y colócala como muro de hierro entre ti y la ciudad. Fija en ella tus ojos; va a ser asediada y tú pondrás el cerco. Sea esto una señal para la casa de Israel. (Ezequiel 4, 3)

  • Después volverás tus ojos al asedio de Jerusalén y, extendiendo tu brazo desnudo, profetizarás contra ella. (Ezequiel 4, 7)

  • Por eso, esto dice el Señor Dios: También yo me vuelvo contra ti y haré justicia en medio de ti a los ojos de las gentes; (Ezequiel 5, 8)


"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina