Mosaico decorativo

Löydetty 186 Tulokset: Oír

  • Es indecible lo que aburren las cosas; no se sacia el ojo de ver, ni el oído se harta de oír. (Eclesiastés 1, 8)

  • Tampoco prestes atención a todas las cosas que se dicen, para que no tengas que oír que tu criado te maldice; (Eclesiastés 7, 21)

  • Paloma mía, en las grietas de las peñas, en escarpados escondrijos, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz, porque tu voz es dulce y tu rostro encantador". (Cantar 2, 14)

  • Mi amor metió la mano por el cerrojo de la puerta; al oírlo, mis entrañas retozaron. (Cantar 5, 4)

  • Al oír de mí me temerán los terribles tiranos; en medio del pueblo me muestro bueno y en la guerra valeroso. (Sabiduría 8, 15)

  • porque tuvieron por dioses a todos los ídolos de los gentiles, cuyos ojos no les sirven para ver, ni sus narices para respirar, ni sus oídos para oír, ni los dedos de sus manos para tocar, y cuyos pies están paralizados. (Sabiduría 15, 15)

  • Sé pronto para oír y lento en tus respuestas. (Eclesiástico 5, 11)

  • La riña entre orgullosos hace correr la sangre, sus altercados no pueden oírse. (Eclesiástico 27, 15)

  • Habrás dado hospedaje y de beber sin que te lo agradezcan, y encima oirás palabras duras: (Eclesiástico 29, 25)

  • Duras frases éstas para un hombre sensato: oír reproches del dueño de la casa y ser tratado como un usurero. (Eclesiástico 29, 28)

  • Le hizo oír su voz y lo introdujo en la oscuridad de la nube. Cara a cara le dio sus preceptos, que son ley de vida y de ciencia, para enseñar a Jacob su alianza y a Israel sus decretos. (Eclesiástico 45, 5)

  • Le rodeó de granadas y muchas campanillas de oro, para que retiñesen al caminar y dejaran oír su tintineo en el templo, en memorial para los hijos de su pueblo. (Eclesiástico 45, 9)


"Sigamos o caminho que nos conduz a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina