Mosaico decorativo

Löydetty 716 Tulokset: Nombre

  • No hemos escuchado a los profetas, tus siervos, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo del país. (Daniel 9, 6)

  • Inclina, Dios mío, tus oídos y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras ruinas y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre. Oh, no; no apoyados en nuestras obras justas presentamos nuestras súplicas ante ti, sino en tu gran misericordia. (Daniel 9, 18)

  • ¡Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes más, por amor de ti mismo, oh Dios mío!, pues tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo". (Daniel 9, 19)

  • El Señor le dijo: "Ponle el nombre de Yezrael, porque dentro de poco haré pagar a la casa de Jehú la sangre derramada en Yezrael y pondré fin al reino de la casa de Israel. (Oseas 1, 4)

  • Ella concibió de nuevo y dio a luz una hija. Y el Señor dijo a Oseas: "Ponle el nombre de "No-compadecida", porque yo no he de compadecerme más de la casa de Israel y me olvidaré completamente de ellos. (Oseas 1, 6)

  • Y el Señor le dijo: "Ponle el nombre de "No-mipueblo", porque vosotros no sois ya mi pueblo ni yo soy vuestro Dios". (Oseas 1, 9)

  • El Señor, Dios todopoderoso; el Señor es su nombre. (Oseas 12, 6)

  • Comeréis hasta hartaros, y alabaréis el nombre del Señor, vuestro Dios, que ha obrado con vosotros maravillas. Nunca más mi pueblo será cubierto de vergüenza. (Joel 2, 26)

  • Pero el que invoque el nombre del Señor se salvará; porque en el monte Sión y en Jerusalén estará el grupo de salvados, como ha dicho el Señor, y entre los supervivientes estarán los que llame el Señor. (Joel 3, 5)

  • porque aplastan contra el polvo de la tierra la cabeza de los necesitados y no hacen justicia a los pobres; porque hijo y padre se acuestan con la misma mujer, profanando mi santo nombre; (Amós 2, 7)

  • Él ha hecho las Pléyades y el Orión, cambia en aurora las tinieblas y el día lo oscurece en noche; él llama a las aguas del mar y las vierte sobre la superficie de la tierra; su nombre es el Señor. (Amós 5, 8)

  • El pariente que saque los cadáveres de la casa dirá al que está dentro de ella: "¿Hay alguno contigo?". Responderá: "Ninguno". Él dirá: "¡Silencio!". No pronunciemos el nombre del Señor. (Amós 6, 10)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos." São Padre Pio de Pietrelcina