Mosaico decorativo

Löydetty 822 Tulokset: Moisés Y Serpiente

  • ¿Quién se compadecerá del encantador mordido por la serpiente y del que anda con fieras? (Eclesiástico 12, 13)

  • Huye del pecado como de la serpiente, porque si te acercas te morderá. Dientes de león son sus dientes, que quitan la vida a los hombres. (Eclesiástico 21, 2)

  • Todo esto es el libro de la alianza del Dios altísimo, la ley que nos dio Moisés en heredad a la casa de Jacob. (Eclesiástico 24, 23)

  • No hay veneno peor que el de la serpiente, no hay cólera como la del enemigo. (Eclesiástico 25, 15)

  • a Moisés, de bendita memoria. Lo asemejó en gloria a los santos y lo engrandeció para terror de sus enemigos. (Eclesiástico 45, 2)

  • Moisés lo consagró y lo ungió con óleo santo. Fue para él un pacto eterno y para su descendencia cuanto durara el cielo, para servir al Señor, ejercer el sacerdocio y bendecir al pueblo en su nombre. (Eclesiástico 45, 15)

  • Josué, hijo de Nun, fue guerrero valiente, sucesor de Moisés en la misión profética; él fue según su nombre grande para salvación de los elegidos de Dios, para tomar venganza de sus enemigos y dar posesión a Israel de su heredad. (Eclesiástico 46, 1)

  • Porque siguió siempre al todopoderoso, y en los días de Moisés mostró su piedad, él y Caleb, hijo de Jefoné, oponiéndose a la multitud, apartando al pueblo del pecado, reprimiendo la maligna murmuración. (Eclesiástico 46, 7)

  • No te regocijes, Filistea toda, porque haya sido roto el palo que te golpeaba; pues de la raza de la serpiente saldrá un basilisco, y su fruto será un dragón volador. (Isaías 14, 29)

  • Aquel día el Señor castigará con su espada dura, grande y fuerte a Leviatán, la serpiente huidiza; a Leviatán, la serpiente tortuosa, y matará al dragón del mar. (Isaías 27, 1)

  • Oráculo sobre las bestias del Negueb: A través de una tierra de tribulación y de angustia, guarida del león y la leona, de la víbora y de la serpiente voladora, llevan a lomos de asnos sus riquezas; en la giba de sus camellos sus tesoros, a un pueblo que de nada les servirá. (Isaías 30, 6)

  • Ellos se acordaron de los días de antaño, de su siervo Moisés. ¿Dónde está aquel que sacó del mar al pastor de su rebaño? ¿Dónde el que puso dentro de él su santo espíritu?; (Isaías 63, 11)


"A cada vitória sobre o pecado corresponde um grau de glória eterna". São Padre Pio de Pietrelcina