Mosaico decorativo

Löydetty 2182 Tulokset: Mar

  • Jefté marchó contra los amonitas y el Señor los entregó en sus manos. (Jueces 11, 32)

  • Los de la tribu de Efraín se reunieron, pasaron a Safón y dijeron a Jefté: "¿Por qué fuiste a luchar contra los amonitas sin llamarnos para ir contigo? Vamos a prender fuego a tu casa y a ti". (Jueces 12, 1)

  • La mujer fue a contárselo a su marido: "Me ha venido a ver un hombre de Dios; tenía el aspecto de un ángel de Dios, lleno de majestad. No le pregunté de dónde era ni él me dijo su nombre. (Jueces 13, 6)

  • Dios escuchó la súplica de Manóaj, y el ángel del Señor se apareció otra vez a la mujer cuando estaba en el campo; no estaba con ella su marido. (Jueces 13, 9)

  • La mujer fue corriendo a avisar a su marido y le dijo: "El hombre que vi el otro día se me ha vuelto a aparecer". (Jueces 13, 10)

  • Manóaj tomó el cabrito y la ofrenda y lo ofreció en holocausto sobre la roca al Señor, que hace maravillas. (Jueces 13, 19)

  • Al cuarto día dijeron a la mujer de Sansón: "Convence a tu marido para que te dé la solución del acertijo; de lo contrario, te quemaremos a ti y la casa de tu padre. ¿Es que nos habéis invitado para quitarnos lo nuestro?". (Jueces 14, 15)

  • Los filisteos preguntaron: "¿Quién ha hecho esto?". Y les dijeron: "Ha sido Sansón, el yerno del timnita, porque éste le ha quitado su mujer y se la ha dado a un compañero suyo". Entonces los filisteos subieron y quemaron a la mujer y la casa de su padre. (Jueces 15, 6)

  • Dalila comprendió entonces que le había dicho la verdad. Y mandó llamar a los jefes de los filisteos, diciendo: "Subid, porque esta vez me ha dicho la verdad". Y los jefes de los filisteos fueron con el dinero en la mano. (Jueces 16, 18)

  • Ellos se pusieron en marcha poniendo en cabeza a las mujeres, los niños, los rebaños y las cosas de valor. (Jueces 18, 21)

  • Y ellos, con el ídolo que se había hecho Micá y el sacerdote que tenía a su servicio, marcharon contra Lais, un pueblo tranquilo y confiado, lo pasaron a espada y prendieron fuego a la ciudad. (Jueces 18, 27)

  • Y la llamaron Dan, de Dan, su padre, hijo de Israel. Antiguamente se llamaba Lais. (Jueces 18, 29)


"Seja perseverante nas orações e nas santas leituras." São Padre Pio de Pietrelcina