Löydetty 2182 Tulokset: Mar
Avergüénzate, Sidón, pues así habla el mar: No; no he estado de parto, ni he parido, ni he criado jóvenes, ni he nutrido doncellas. (Isaías 23, 4)
El Señor ha extendido su mano sobre el mar para aplastar sus reinos; ha dado órdenes sobre Canaán de destruir sus fortalezas. (Isaías 23, 11)
La tierra está de luto, maldita; mustio y marchito el universo, cielo y tierra marchitos. (Isaías 24, 4)
Se ha agotado el vino, se ha marchitado la viña; gimen todos los que tenían el corazón alegre. (Isaías 24, 7)
Ya no se bebe vino entre los cánticos, amarga el licor hasta a los bebedores. (Isaías 24, 9)
Ellos alzan su voz, gritan de júbilo; la gloria del Señor aclaman desde el lado del mar. (Isaías 24, 14)
También desde oriente glorifican al Señor; en las islas del mar, el nombre del Señor, Dios de Israel. (Isaías 24, 15)
Señor, tú eres mi Dios; yo te ensalzo y bendigo tu nombre, porque has realizado los designios maravillosos concebidos desde antiguo, firmes y seguros. (Isaías 25, 1)
Aquel día el Señor castigará con su espada dura, grande y fuerte a Leviatán, la serpiente huidiza; a Leviatán, la serpiente tortuosa, y matará al dragón del mar. (Isaías 27, 1)
Ya no estoy indignado. Si echa espinas y abrojos, les haré la guerra, y los quemaré todos de golpe, (Isaías 27, 4)
¡Ay de la soberbia corona de los borrachos de Efraín, y de la flor marchita de orgulloso esplendor que domina el fértil valle; ay de los cargados de vino! (Isaías 28, 1)
y la flor marchita de su orgulloso esplendor, que domina el fértil valle, será como el higo prematuro; el que lo ve, le echa mano y come. (Isaías 28, 4)