Löydetty 2182 Tulokset: Mar
Encuentro que la mujer es más amarga que la muerte, porque ella es un lazo; su corazón es una red, y sus brazos son cadenas. Quien agrada a Dios escapa de ella, pero el pecador en ella queda preso. (Eclesiastés 7, 26)
Si la ira del rey se levanta contra ti, no abandones tu puesto; ante los errores graves, hay que tomar las cosas con calma. (Eclesiastés 10, 4)
Veo a siervos ir a caballo, y a príncipes marchar a pie como siervos. (Eclesiastés 10, 7)
Sus brazos, barras de oro, engastadas con piedras de Tarsis; su vientre, una masa de marfil guarnecida de zafiros. (Cantar 5, 14)
Tu cuello, una torre de marfil. Tus ojos, como las piscinas de Jesbón junto a las puertas de Bat-Rabín. Tu nariz, como la torre del Líbano, vigía que mira hacia Damasco. (Cantar 7, 5)
Me digo: "Voy a subir a la palmera; tomaré sus racimos. ¡Séanme tus pechos como racimos de uvas, y tu aliento como perfume de manzanas! (Cantar 7, 9)
Coronémonos de capullos de rosas antes que se marchiten. (Sabiduría 2, 8)
Pues, después de esto, serán un cadáver despreciable y ludibrio para siempre entre los muertos. Porque los destrozará precipitándolos de cabeza y sin hablar; los arrancará de cuajo: serán totalmente asolados, sumergidos en la amargura y perecerá su memoria. (Sabiduría 4, 19)
Tomará por armadura su celo vengador y armará la creación para defensa contra los enemigos. (Sabiduría 5, 17)
Tomará por escudo su santidad invencible. (Sabiduría 5, 19)
Y como por una ballesta serán lanzadas granizadas furibundas, el agua del mar se enfurecerá contra ellos y los ríos los anegarán sin misericordia. (Sabiduría 5, 22)
Radiante e inmarcesible es la sabiduría; se deja ver fácilmente por los que la aman y encontrar por quienes la buscan. (Sabiduría 6, 12)