Mosaico decorativo

Löydetty 1464 Tulokset: Mal

  • Te libraré de la mano de los malvados y te arrancaré de las garras de los violentos". (Jeremías 15, 21)

  • Morirán de mala muerte; no serán llorados ni sepultados, sino que quedarán como estiércol en el campo; perecerán por la espada y el hambre, y sus cadáveres serán pasto de las aves del cielo y de las bestias salvajes". (Jeremías 16, 4)

  • Esto dice el Señor: "¡Maldito el hombre que confía en el hombre, que en el mortal se apoya y su corazón se aparta del Señor! (Jeremías 17, 5)

  • Cuando la vasija que hacía le salía mal, como suele ocurrir con la arcilla en manos del alfarero, volvía a hacer otra vasija a su gusto. (Jeremías 18, 4)

  • pero si esa nación comete el mal que yo repruebo en lugar de escuchar mi voz, entonces yo también me arrepiento del bien que había decidido hacerle". (Jeremías 18, 10)

  • Habla, pues, ahora a las gentes de Judá y a los habitantes de Jerusalén de esta manera: "Esto dice el Señor: Mirad, yo estoy preparando contra vosotros una desgracia y madurando un proyecto en daño vuestro. Arrepentíos cada uno de vuestra mala conducta, mejorad vuestra conducta, vuestra manera de actuar". (Jeremías 18, 11)

  • ¿Acaso se devuelve mal por bien? Pues están cavando una fosa para mí. Recuerda cómo me he presentado ante ti para hablarte en favor suyo y alejar de ellos tu furor. (Jeremías 18, 20)

  • Cantad al Señor, alabad al Señor, porque él libra al pobre del poder de los malvados. (Jeremías 20, 13)

  • ¡Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito! (Jeremías 20, 14)

  • ¡Maldito el hombre que dio a mi padre la noticia: "Un hijo varón te ha nacido", y le llenó de gozo! (Jeremías 20, 15)

  • Palabra que el Señor dirigió a Jeremías cuando el rey Sedecías mandó a decirle por medio de Pasjur, hijo de Malaquías, y del sacerdote Sofonías, hijo de Maasías: (Jeremías 21, 1)

  • Porque yo he vuelto mi rostro a esta ciudad, pero para mal, no para su bien -dice el Señor-. Será entregada al rey de Babilonia, que la prenderá fuego. (Jeremías 21, 10)


"Quando o dia seguinte chegar, ele também será chamado de hoje. Tenha sempre muita confiança na Divina Providência." São Padre Pio de Pietrelcina