Löydetty 508 Tulokset: Lenguas De Fuego
No atices el fuego del pecador, para que no seas abrasado por sus llamas. (Eclesiástico 8, 10)
Aparta tus ojos de la mujer bonita y no te fijes en belleza ajena. Por la hermosura de la mujer muchos se extraviaron, y con ella la pasión se inflama como un fuego. (Eclesiástico 9, 8)
Él ha puesto ante ti el fuego y el agua; extiende tu mano a lo que quieras. (Eclesiástico 15, 16)
En la asamblea de los delincuentes se encendió el fuego, en la nación rebelde se inflamó la cólera. (Eclesiástico 16, 6)
los que comen mi pan son malas lenguas". ¡Cuántas veces y cuántos se burlarán de él! (Eclesiástico 20, 17)
La reunión de malhechores es montón de estopa, la llama del fuego será su fin. (Eclesiástico 21, 9)
Una pasión ardiente quema como el fuego; no se apagará hasta consumirse. El hombre sensual con su propio cuerpo no cesará hasta que su fuego lo devore. Al lujurioso todo pan le sabe dulce, no se cansará hasta su muerte. (Eclesiástico 23, 17)
El fuego arde según el combustible, y la disputa se propaga según su violencia; la ira de un hombre depende de su fuerza, y su cólera se levantará según su riqueza. (Eclesiástico 28, 10)
Pendencia súbita enciende el fuego, y la riña irreflexiva hace correr la sangre. (Eclesiástico 28, 11)
Que tu fuego vengador devore al que intenta escapar, y los opresores de tu pueblo encuentren la destrucción. (Eclesiástico 36, 8)
E igual el herrero sentado junto al yunque, que examina el hierro bruto; el ardor del fuego enrojece su carne, y en el calor de la fragua se revuelve. El ruido del martillo ensordece sus oídos, y sus ojos están fijos en el modelo. Pone toda su atención en acabar bien su obra y su desvelo en adornarla perfectamente. (Eclesiástico 38, 28)
Las cosas indispensables para la vida del hombre son: el agua y el fuego, el hierro y la sal, la harina de trigo, la leche y la miel, el jugo de racimo, el aceite y el vestido. (Eclesiástico 39, 26)