Mosaico decorativo

Löydetty 13 Tulokset: Largos

  • Guarda sus leyes y mandamientos, que yo te prescribo hoy, para que seas feliz tú y tus hijos después de ti y vivas largos años en la tierra que te da el Señor, tu Dios". (Deuteronomio 4, 40)

  • Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha ordenado el Señor, tu Dios; vivirás largos años y serás feliz en la tierra que te da el Señor, tu Dios. (Deuteronomio 5, 16)

  • Seguid en todo el camino que os ha mandado el Señor, vuestro Dios; de esta manera viviréis y seréis felices y serán largos vuestros días en la tierra que vais a poseer. (Deuteronomio 5, 33)

  • para que temas al Señor, tu Dios, tú y tus hijos y tus nietos, guardando todos los días de tu vida todas las leyes y mandamientos que yo te impongo hoy, y de esta manera viváis largos años. (Deuteronomio 6, 2)

  • para que viváis largos días, vosotros y vuestros hijos, en la tierra que el Señor juró dar a vuestros padres; tan largos como los días de los cielos sobre la tierra. (Deuteronomio 11, 21)

  • Tendrás pesos exactos y cabales; y lo mismo serán tus medidas, para que sean largos tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te da. (Deuteronomio 25, 15)

  • Como una cuarta son de largos mis días; ante ti mi vida es como nada, menos que un soplo son todos los humanos; (Salmos 39, 6)

  • Los labradores araron sobre mis espaldas y abrieron largos surcos, (Salmos 129, 3)

  • porque te procurarán largos días, años de vida y bienestar. (Proverbios 3, 2)

  • La vejez honorable no es la de largos días, ni se mide por el número de los años. (Sabiduría 4, 8)

  • ni edifiquéis casas, ni sembréis campos, ni plantéis viñas, ni tengáis posesiones; sino que durante toda vuestra vida habitaréis en tiendas, a fin de que podáis vivir largos días en el territorio en el que sois extranjeros. (Jeremías 35, 7)

  • Una vez llegados a Babilonia, estaréis allí durante largos años, mucho tiempo, hasta siete generaciones; después de lo cual yo os sacaré de allí en paz. (Baruc 6, 2)


“Pode-se manter a paz de espírito mesmo no meio das tempestades da vida”. São Padre Pio de Pietrelcina