Löydetty 21031 Tulokset: Ló
Ésta es la razón por la que los israelitas, aún hoy, no comen el nervio ciático, que está en la articulación del muslo, porque el ángel dio un golpe a Jacob en la articulación del muslo, en el nervio ciático. (Génesis 32, 33)
Jacob alzó los ojos y vio que venía Esaú con cuatrocientos hombres. Repartió los niños entre Lía y Raquel y las dos esclavas. (Génesis 33, 1)
Él pasó delante de ellos y se postró siete veces en tierra antes de acercarse a su hermano. (Génesis 33, 3)
Esaú corrió a su encuentro, lo abrazó, se echó a su cuello y lo besó, y los dos se echaron a llorar. (Génesis 33, 4)
Luego Esaú alzó los ojos, y al ver a las mujeres y a los niños preguntó: "¿Quiénes son esos que traes contigo?". Jacob respondió: "Son los hijos que Dios ha dado a tu siervo". (Génesis 33, 5)
lo mismo hizo Lía con sus hijos y, en último lugar, Raquel con José. (Génesis 33, 7)
Esaú preguntó: "¿Qué significa todo ese ganado que he encontrado?". Jacob respondió: "Es para hallar gracia a los ojos de mi señor". (Génesis 33, 8)
Esaú dijo: "Yo tengo bastante, hermano mío; que lo tuyo sea para ti". (Génesis 33, 9)
Jacob continuó: "No, por favor, si he hallado gracia a tus ojos, acepta de mi mano ese regalo, porque me he presentado a ti como uno se presenta ante Dios y tú me has recibido bien. (Génesis 33, 10)
Acepta, pues, el regalo que te traigo, porque Dios me ha favorecido y tengo abundancia de todo". Y tanto porfió que Esaú aceptó. (Génesis 33, 11)
Jacob le respondió: "Mi señor sabe que los niños son de tierna edad y que yo tengo que ocuparme de las ovejas y las vacas paridas; si las fuerzo a caminar, en un solo día morirá todo el rebaño. (Génesis 33, 13)
Vaya, pues, mi señor delante de su siervo y yo iré poco a poco, al paso de las ovejas que van delante de mí y al paso de los niños, hasta alcanzar a mi señor en Seír". (Génesis 33, 14)