Mosaico decorativo

Löydetty 21031 Tulokset: Ló

  • Abrahán se levantó muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y se lo dio a Agar; puso el niño sobre su hombro, y la despidió. Ella se fue y anduvo errante por el desierto de Berseba. (Génesis 21, 14)

  • y se sentó enfrente, a la distancia de un tiro de arco, diciéndose: "No puedo ver morir al niño". Y se sentó enfrente. El niño se puso a llorar a gritos. (Génesis 21, 16)

  • Dios oyó los gritos del niño, y el ángel de Dios llamó desde el cielo a Agar y le dijo: "¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Dios ha oído los gritos del pequeño desde el lugar en que está. (Génesis 21, 17)

  • Levántate, coge al niño y tómalo de la mano, porque de él haré yo un gran pueblo". (Génesis 21, 18)

  • Dios abrió los ojos a Agar, que vio un pozo de agua. Se fue a llenar el odre y dio de beber al niño. (Génesis 21, 19)

  • Por aquel tiempo Abimelec, acompañado por Picol, jefe de su ejército, fue a decir a Abrahán: "Dios está contigo en todo lo que haces. (Génesis 21, 22)

  • Abrahán respondió: "Sí, lo juro". (Génesis 21, 24)

  • Abimelec dijo: "No sé quién ha podido hacerlo; tú no me lo habías dicho, ni yo me había enterado hasta hoy". (Génesis 21, 26)

  • Abrahán tomó ovejas y vacas y se las dio a Abimelec, y los dos hicieron un pacto. (Génesis 21, 27)

  • Por esto se llamó a este lugar Berseba, porque allí juraron los dos. (Génesis 21, 31)

  • Después que hicieron el pacto en Berseba, Abimelec y Picol, jefe de su ejército, regresaron al país de los filisteos. (Génesis 21, 32)

  • Abrahán permaneció largo tiempo en tierra de los filisteos. (Génesis 21, 34)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina