Löydetty 1075 Tulokset: Lía
Hasta a uno de los hijos de Yoyadá, hijo del sumo sacerdote Eliasib, yerno de Sambalat, el joronita, lo alejé de mi lado. (Nehemías 13, 28)
Cuando fui mayor, me casé con una mujer de nuestra familia, llamada Ana, de la que tuve un hijo llamado Tobías. (Tobías 1, 9)
Tobías fue a su casa y dijo a su padre: "He encontrado a un israelita, compatriota nuestro". Su padre le respondió: "Llámalo para que sepa a qué familia y tribu pertenece y, si es persona de confianza, para acompañarte". (Tobías 5, 9)
Tobit preguntó: "¿De qué familia y tribu eres, hermano?". Él respondió: (Tobías 5, 11)
Tobit exclamó: "¡Dios te conserve sano y salvo, hermano! No te molestes si he querido conocer la verdad acerca de tu familia. Eres de nuestros hermanos, de buena y noble alcurnia. Conozco a Ananías y a Natán, los dos hijos del gran Semayas. Íbamos juntos a Jerusalén, juntos rezábamos allí, y nunca se han descarriado. Tus hermanos son buenos, tu familia es noble. ¡Bienvenido seas!". Y (Tobías 5, 14)
El ángel respondió: "¿No recuerdas los consejos de tu padre, que te recomendaba casarte con una mujer de su familia? Hermano, no te preocupes por el demonio, y cásate con ella. Te aseguro que esta noche será tu esposa. (Tobías 6, 16)
ya se la he dado en matrimonio a siete hombres de nuestra familia, y todos murieron la noche de bodas. Tú come y bebe, que el Señor proveerá". (Tobías 7, 11)
Ella le respondía: "¡Que no me preocupe, cuando ha muerto mi hijo!...". Todos los días salía a las afueras y oteaba el camino por donde había marchado su hijo. De nadie se fiaba. Al caer la tarde, volvía a casa, y durante la noche suspiraba y lloraba, sin poder dormir. (Tobías 10, 7)
Cuando murió su madre, Tobías la enterró junto a su padre. Entonces él y su familia se fueron a Media, y se quedaron a vivir en Ecbatana con su suegro Ragüel. (Tobías 14, 12)
Por entonces el rey Nabucodonosor declaró la guerra al rey Arfaxad en la amplia llanura que se encuentra en los confines de Ragau. (Judit 1, 5)
Cuando los israelitas y los habitantes de Judá supieron lo que Holofernes, generalísimo de Nabucodonosor, rey de Asiria, había hecho con los pueblos y cómo había expoliado y destruido sus santuarios, (Judit 4, 1)
El sumo sacerdote Joaquín, que por entonces residía en Jerusalén, escribió a los habitantes de Betulia y de Betomestain, situada frente a Esdrelón, hacia la llanura de Dotán. (Judit 4, 6)