Mosaico decorativo

Löydetty 3248 Tulokset: Jer

  • Llegó con su ejército y acampó cerca de Modín. Les dio esta contraseña: "Victoria de Dios"; y en seguida, con un puñado de jóvenes, los más selectos y valerosos, cayó por la noche sobre la tienda del rey y acuchilló hasta dos mil hombres y el mayor de los elefantes con la gente que llevaba encima. (II Macabeos 13, 15)

  • A los tres años, los de Judas se enteraron de que Demetrio, hijo de Seleuco, había desembarcado en Trípoli con un poderoso ejército y una gran flota, (II Macabeos 14, 1)

  • Nicanor permaneció en Jerusalén sin hacer mal alguno, y disolvió las tropas que se le habían agregado. (II Macabeos 14, 23)

  • Razías, uno de los ancianos de Jerusalén, varón amante de la ciudad, de muy buena fama y llamado por su bondad "padre de los judíos", fue denunciado a Nicanor. (II Macabeos 14, 37)

  • El sueño era éste: Onías, dulce en el trato, de palabra elegante y que desde la niñez se había ejercitado en la virtud, con las manos levantadas oraba por el pueblo de los judíos. (II Macabeos 15, 12)

  • Onías tomó la palabra y dijo: "Éste es el amante de los hermanos, que ora mucho por el pueblo y por la ciudad; es el profeta de Dios, Jeremías". (II Macabeos 15, 14)

  • Porque para ellos el mayor temor era el santuario santificado, y su temor por las mujeres, hijos, hermanos y parientes era menor. (II Macabeos 15, 18)

  • Todos esperaban con ansia el próximo desenlace; los enemigos estaban preparados: el ejército en sitio conveniente, los elefantes en situación estratégica y la caballería en las alas; (II Macabeos 15, 20)

  • Y el que en cuerpo y alma estaba consagrado a la defensa de sus ciudadanos y había guardado para ellos un ánimo varonil, dio orden de que cortaran la cabeza de Nicanor y su brazo derecho hasta el húmero y los llevaran a Jerusalén. (II Macabeos 15, 30)

  • para preservarte de la mujer ajena, de la desconocida que halaga con palabras; (Proverbios 2, 16)

  • Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su palabra es más suave que el aceite; (Proverbios 5, 3)

  • Bendita sea tu fuente, y que te regocijes en la mujer de tu juventud: (Proverbios 5, 18)


"O amor e o temor devem sempre andar juntos. O temor sem amor torna-se covardia; o amor sem temor torna-se presunção." São Padre Pio de Pietrelcina