Mosaico decorativo

Löydetty 708 Tulokset: Ilo

  • Sí, el Señor se compadece de Sión, se compadece de todas sus ruinas; convertirá su desierto en un edén, y su tierra seca en el jardín del Señor. Gritos de gozo y júbilo se oirán en ella, acción de gracias al son de la música. (Isaías 51, 3)

  • Así volverán los liberados del Señor, llegarán a Sión entre gritos de júbilo; dicha eterna coronará su cabeza; alegría y dicha los acompañarán y huirán las penas y suspiros. (Isaías 51, 11)

  • ¡Escucha! Tus centinelas alzan la voz, gritan de júbilo a la vez, porque ven cara a cara al Señor, que regresa a Sión. (Isaías 52, 8)

  • mis siervos cantarán con corazón jubiloso, mientras vosotros gemiréis con el corazón afligido, y aullaréis, oprimidos en vuestro espíritu. (Isaías 65, 14)

  • Y ahora, ¿a qué fin dirigirte a Egipto para beber el agua del Nilo? ¿A qué fin marchar a Asiria para beber el agua del río? (Jeremías 2, 18)

  • Id, pues, a mi morada de Silo, donde al principio puse yo mi nombre, y mirad qué he hecho de ella a causa de los crímenes de mi pueblo Israel. (Jeremías 7, 12)

  • yo trataré a este templo que lleva mi nombre y en el que ponéis vuestra confianza lo mismo que al país que os he dado a vosotros y a vuestros padres; como traté a Silo. (Jeremías 7, 14)

  • Y yo haré cesar en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén los gritos de júbilo y algazara, los cantos del esposo y de la esposa, porque el país se convertirá en una desolación. (Jeremías 7, 34)

  • Si te agotas corriendo con los de a pie, ¿cómo podrás competir con los de caballería? Si no estás seguro en un país tranquilo, ¿qué harás en la espesura del Jordán? (Jeremías 12, 5)

  • pues esto dice el Señor: Te voy a entregar al terror, a ti y a todos tus amigos: caerán bajo la espada de sus enemigos ante tus propios ojos. Y a todo Judá la entregaré en poder del rey de Babilonia, que los deportará a Babilonia y los matará a espada. (Jeremías 20, 4)

  • Entregaré también todos los bienes de Jerusalén, toda su fortuna, todos sus objetos de valor, todos los tesoros de los reyes de Judá, en manos de sus enemigos, que los saquearán, se apoderarán de ellos y los llevarán a Babilonia. (Jeremías 20, 5)

  • Y tú, Pasjur, y todos los que viven en tu casa, marcharéis al destierro; irás a Babilonia y allí morirás y serás enterrado tú y todos tus amigos, a quienes profetizas la mentira". (Jeremías 20, 6)


"A sua casa deve ser uma escada para o Céu". São Padre Pio de Pietrelcina