Mosaico decorativo

Löydetty 980 Tulokset: Ili

  • Los repatriados hicieron como se había propuesto. El sacerdote Esdras escogió como colaboradores a los cabezas de familia, según sus casas patriarcales, todos ellos designados nominalmente. Iniciaron éstos sus revisiones para examinar la situación el día uno del décimo mes. (Esdras 10, 16)

  • Entonces yo emplacé al pueblo en las zonas más bajas, por detrás de la muralla, en los puntos descubiertos, dividiéndolos por familias, cada uno con sus espadas, sus lanzas y sus arcos. (Nehemías 4, 7)

  • y les dije: "Nosotros hemos rescatado, según nuestras posibilidades, a nuestros hermanos judíos, que habían sido vendidos a los paganos. ¡Y ahora sois vosotros los que obligáis a vender a vuestros hermanos para que nosotros los rescatemos!". Se quedaron mudos, sin saber qué responder. (Nehemías 5, 8)

  • Los reseñados a continuación son los que regresaron de Tel-Mélaj, Tel-Jarsá, Querub, Addón e Imer, y no pudieron demostrar que su familia y su estirpe eran de origen israelita: (Nehemías 7, 61)

  • Algunos de los cabezas de familia hicieron donativos para la obra. El gobernador dio al tesoro mil dracmas de oro, cincuenta copas y treinta túnicas sacerdotales. (Nehemías 7, 69)

  • Entre los cabezas de familia dieron al tesoro de la obra veinte mil dracmas de oro y dos mil doscientas minas de plata. (Nehemías 7, 70)

  • Y los levitas tranquilizaban a todo el pueblo, diciendo: "¡Calla, no os entristezcáis, porque este día es santo!". (Nehemías 8, 11)

  • El segundo día, los cabezas de familia de todo el pueblo, los sacerdotes y los levitas se reunieron con Esdras, el escriba, para seguir escuchando las palabras de la ley. (Nehemías 8, 13)

  • para los panes de la proposición, para la ofrenda cotidiana, para el holocausto perpetuo, para los sacrificios de los sábados, de los novilunios, de las solemnidades, para los sacrificios de reconciliación, para los sacrificios por el pecado de Israel, en una palabra, para todo el servicio del templo de nuestro Dios; (Nehemías 10, 34)

  • los sacerdotes, los levitas y el pueblo regulamos también, por suertes, la aportación de la leña que cada familia, a su turno, debía suministrar cada año al templo de nuestro Dios para quemarla sobre el altar del Señor, nuestro Dios, como está escrito en la ley: (Nehemías 10, 35)

  • y sus hermanos cabezas de familia: doscientos cuarenta y dos; y Amasay, hijo de Azarel, hijo de Ajzay, hijo de Mesilemot, hijo de Imer, (Nehemías 11, 13)

  • En tiempo de Joaquín, los cabezas de familias sacerdotales eran: de la de Serayas, Merayas; de la de Jeremías, Jananías; (Nehemías 12, 12)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina