Mosaico decorativo

Löydetty 2995 Tulokset: Hijo Del Hombre

  • "Ordena a Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que saque del fuego los incensarios, pues están santificados, y que tire las brasas que haya en ellos. (Números 17, 2)

  • El hombre cuya vara florezca, ése es mi elegido; así los israelitas no hablarán ya mal de vosotros delante de mí". (Números 17, 20)

  • Un hombre en estado de pureza recogerá las cenizas de la novilla y las depositará fuera del campamento, en un lugar puro, donde serán conservadas para hacer el agua de purificación en la comunidad de los israelitas: es un sacrificio por el pecado. (Números 19, 9)

  • El que ha tocado el cadáver de una persona y no se purifica, contaminará la morada del Señor. Este hombre será extirpado de Israel, pues las aguas de purificación no han corrido sobre él; es impuro, su impureza reside en él. (Números 19, 13)

  • Ésta es la ley para el caso de un hombre que muere en una tienda: el que entre en la tienda y los que en ella se encuentren, quedarán impuros durante siete días. (Números 19, 14)

  • El que toque en el campo un hombre muerto por la espada o un muerto cualquiera, o huesos humanos, quedará impuro durante siete días. (Números 19, 16)

  • El hombre puro rociará al impuro el tercero y séptimo día, limpiará sus vestidos, se lavará y a la tarde será puro. (Números 19, 19)

  • El hombre impuro que no se purifique será extirpado de la comunidad, pues contaminaría el santuario del Señor. No ha sido rociado con el agua de purificación; es impuro. (Números 19, 20)

  • Toma a Aarón y a su hijo Eleazar y hazles subir a Hor de la Montaña. (Números 20, 25)

  • Despoja a Aarón de sus vestidos y pónselos a su hijo Eleazar. Y Aarón morirá allí". (Números 20, 26)

  • Moisés quitó los vestidos a Aarón y se los puso a su hijo Eleazar. Aarón murió allí, en la cima del monte. Moisés y Eleazar bajaron del monte. (Números 20, 28)

  • Balac, hijo de Sipor, vio todo lo que Israel había hecho con los amorreos, (Números 22, 2)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina