Mosaico decorativo

Löydetty 1851 Tulokset: Hijo De Ahías

  • Los israelitas dijeron a Gedeón: "Reina sobre nosotros tú, tu hijo y tu nieto, porque nos has librado de la mano de los madianitas". (Jueces 8, 22)

  • Pero Gedeón les respondió: "No reinaré yo sobre vosotros ni mi hijo, porque es el Señor quien debe reinar sobre vosotros". (Jueces 8, 23)

  • Yerubaal, hijo de Joás, se fue a vivir a su casa. (Jueces 8, 29)

  • También su concubina, que vivía en Siquén, le dio un hijo, al que puso por nombre Abimelec. (Jueces 8, 31)

  • Gedeón, hijo de Joás, murió en buena ancianidad y fue sepultado en la tumba de su padre, Joás, en Ofrá de Abiezer. (Jueces 8, 32)

  • Abimelec, hijo de Yerubaal, se fue a Siquén, a casa de los hermanos de su madre, y dirigió a ellos y a toda la familia de la casa de su madre estas palabras: (Jueces 9, 1)

  • Fue a casa de su padre, a Ofrá, y mató a sus hermanos, los hijos de Yerubaal, setenta hombres, sobre una misma piedra. Sólo se salvó Jotán, el hijo menor de Yerubaal, porque se había escondido. (Jueces 9, 5)

  • y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre, habéis matado a sus hijos, setenta hombres, sobre la misma piedra, y habéis puesto por rey sobre los nobles de Siquén a Abimelec, el hijo de una esclava suya, porque es vuestro hermano; (Jueces 9, 18)

  • Gaal, hijo de Obed, con sus hermanos, vino a pasar por Siquén, y los nobles de Siquén pusieron su confianza en él; (Jueces 9, 26)

  • Entonces Gaal, hijo de Obed, dijo: "¿Qué es Abimelec y quién es Siquén para que debamos ser sus siervos? ¿No sirvió el hijo de Yerubaal y Zebul, su lugarteniente, a las gentes de Jamor, padre de Siquén? ¿Por qué, entonces, debemos servirles nosotros? (Jueces 9, 28)

  • Cuando Zebul, gobernador de la ciudad, se enteró de lo que andaba diciendo Gaal, hijo de Obed, montó en cólera, (Jueces 9, 30)

  • y envió mensajeros a Abimelec para decirle: "Gaal, hijo de Obed, con sus hermanos, ha llegado a Siquén y están agitando a la ciudad contra ti. (Jueces 9, 31)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina