Mosaico decorativo

Löydetty 1988 Tulokset: Guerra En Israel

  • El año doce de Jorán, hijo de Ajab, rey de Israel, subió al trono Ocozías, hijo de Jorán, rey de Judá. (II Reyes 8, 25)

  • Tenía cuarenta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. Su madre, hija de Omrí, rey de Israel, se llamaba Atalía. (II Reyes 8, 26)

  • Entonces tomarás la redoma de aceite y la derramarás sobre su cabeza, diciendo: "Esto dice el Señor: Yo te unjo por rey de Israel". Y, al momento, te escapas sin más". (II Reyes 9, 3)

  • Jehú se levantó y entró en la casa. Entonces el profeta derramó el aceite sobre su cabeza y le dijo: "Esto dice el Señor, Dios de Israel: Yo te unjo por rey del pueblo del Señor, de Israel. (II Reyes 9, 6)

  • Toda la casa de Ajab perecerá, porque yo exterminaré de Ajab todo varón, sea libre o esclavo, en Israel. (II Reyes 9, 8)

  • "¡Mentira! -replicaron-. Dínoslo tú". Él respondió: "Me ha hablado de esta y esta manera, y me ha dicho: Yo te unjo por rey de Israel". (II Reyes 9, 12)

  • De este modo Jehú, hijo de Nimsí, conspiró contra Jorán. Jorán había defendido Ramot de Galaad, con todo Israel, frente a Jazael, rey de Siria; (II Reyes 9, 14)

  • Entonces Jorán ordenó: "¡Engancha!". Le engancharon el carro, y Jorán, rey de Israel, y Ocozías, rey de Judá, salieron cada uno en su propio carro al encuentro de Jehú. Se encontraron con él en la heredad de Nabot, el Yezraelita. (II Reyes 9, 21)

  • Jehú envió emisarios por todo Israel, y todos los adoradores de Baal se presentaron; ni uno solo dejó de venir; y entraron en el templo de Baal, que quedó lleno de punta a cabo. (II Reyes 10, 21)

  • Así extirpó Jehú a Baal de Israel. (II Reyes 10, 28)

  • Sin embargo, Jehú no se apartó de los pecados de Jeroboán, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; esto es, los becerros de oro, que había en Betel y en Dan. (II Reyes 10, 29)

  • El Señor dijo a Jehú: "Por haber obrado bien, haciendo lo que es recto a mis ojos al ejecutar con la casa de Ajab todo lo que yo había dispuesto, tus hijos se sentarán en el trono de Israel hasta la cuarta generación". (II Reyes 10, 30)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina