Mosaico decorativo

Löydetty 1576 Tulokset: Guerra Contra Amalec

  • Mujer chillona y charlatana es corneta que toca a zafarrancho. Si el maridp es del mismo carácter vivirá siempre en pie de guerra. (Eclesiástico 26, 27)

  • Si un hombre alimenta rencor contra otro, ¿cómo podrá pedir al Señor perdón? (Eclesiástico 28, 3)

  • Los que abandonan al Señor caerán en ella, los abrasará sin extinguirse. Es enviada contra ellos como un león, y como pantera los descuartizará. (Eclesiástico 28, 23)

  • Contra sus enemigos deja un vengador, y para sus amigos quien pague los favores. (Eclesiástico 30, 6)

  • Los ojos del Señor se posan sobre quienes lo aman: poderosa protección y fuerte apoyo, abrigo contra el viento abrasador y sombra contra el calor del mediodía, guarda contra el tropiezo y auxilio contra la caída. (Eclesiástico 34, 16)

  • No hará acepción de personas contra el pobre, pero escuchará la súplica del oprimido. (Eclesiástico 35, 13)

  • ¿No corren las lágrimas de la viuda por sus mejillas? Y su grito, ¿no es contra quien las hace correr? (Eclesiástico 35, 15)

  • Levanta tu mano contra las naciones extranjeras, para que vean tu potencia. (Eclesiástico 36, 2)

  • De la misma manera que les mostraste tu santidad obrando contra nosotros, muéstranos a nosotros tu grandeza obrando contra ellos, (Eclesiástico 36, 3)

  • En tiempo de alegría se alegra, pero al tiempo de la aflicción se vuelve en contra. (Eclesiástico 37, 4)

  • Con mujer no trates de su rival, ni con un cobarde de la guerra, ni con negociante sobre el cambio, ni con comprador acerca de la venta, ni con envidioso de gratitud, ni con egoísta de generosidad, ni con perezoso de trabajo alguno, ni con el obrero eventual acerca del fin de su trabajo, ni con el criado perezoso acerca de una gran tarea: en todos estos no te apoyes para buscar consejo. (Eclesiástico 37, 11)

  • Ésta es la ley que el Señor ha impuesto a todo viviente. ¿Por qué rebelarte contra la voluntad del altísimo? Que vivas diez, cien o mil años, en el abismo nadie pregunta por la duración de tu vida. (Eclesiástico 41, 4)


"Para mim, Deus está sempre fixo na minha mente e estampado no meu coração." São Padre Pio de Pietrelcina