Löydetty 322 Tulokset: Fiesta Con El Arca
Salomón se despertó y vio que había sido un sueño. Volvió a Jerusalén y se presentó ante el arca de la alianza del Señor, ofreció holocaustos y sacrificios de reconciliación, y dio un banquete a todos sus seguidores. (I Reyes 3, 15)
En el fondo del edificio, por dentro, preparó el lugar santísimo, para colocar allí el arca de la alianza del Señor. (I Reyes 6, 19)
Salomón convocó en Jerusalén a los ancianos de Israel, a los jefes de las tribus y de las familias israelitas, para llevar el arca de la alianza del Señor, desde Sión, la ciudad de David. (I Reyes 8, 1)
Se reunieron en torno al rey Salomón todos los israelitas en la fiesta del mes de etanín, el mes séptimo. (I Reyes 8, 2)
Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes tomaron el arca (I Reyes 8, 3)
El rey Salomón y toda la comunidad israelita, reunidos delante del arca, sacrificaban ovejas y bueyes en cantidad incalculable. (I Reyes 8, 5)
Los sacerdotes pusieron el arca de la alianza del Señor en el lugar santísimo del templo, bajo las alas de los querubines, (I Reyes 8, 6)
pues los querubines tenían las alas extendidas sobre el lugar del arca, cubriendo el arca y sus barras. (I Reyes 8, 7)
En el arca no había más que las dos tablas de piedra, que puso allí Moisés en el Horeb, cuando el Señor hizo la alianza con los israelitas a su salida de Egipto. (I Reyes 8, 9)
e instalé en él el arca donde está la alianza del Señor, la alianza que hizo con nuestros padres cuando los sacó de Egipto". (I Reyes 8, 21)
En aquella ocasión Salomón, y con él la inmensa comunidad de Israel venida desde la entrada de Jamat hasta el torrente de Egipto, celebraron la fiesta ante el Señor, Dios nuestro, durante siete días. (I Reyes 8, 65)
Estableció, además, una fiesta en el mes octavo, el día quince del mes, a semejanza de la que se celebraba en Judá, y él mismo subió al altar que había levantado en Betel, para ofrecer sacrificios a los becerros que había fabricado, y también en Betel nombró a los sacerdotes de las colinas que había edificado. (I Reyes 12, 32)