Löydetty 2936 Tulokset: Fé
Guarda sus leyes y mandamientos, que yo te prescribo hoy, para que seas feliz tú y tus hijos después de ti y vivas largos años en la tierra que te da el Señor, tu Dios". (Deuteronomio 4, 40)
al otro lado del Jordán, en el valle que hay frente a Bet Fegor, en la tierra de Sijón, rey de los amorreos, que vivía en Jesbón y había sido derrotado por Moisés y los israelitas a su salida de Egipto, (Deuteronomio 4, 46)
Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha ordenado el Señor, tu Dios; vivirás largos años y serás feliz en la tierra que te da el Señor, tu Dios. (Deuteronomio 5, 16)
Cuando oísteis su voz en medio de las tinieblas mientras la montaña se abrasaba en llamas, todos vosotros, jefes de tribu y ancianos, os acercasteis a mí (Deuteronomio 5, 23)
¡Oh, si tuvieran siempre ese mismo corazón, siempre me temerían, guardarían mis mandamientos y serían felices ellos y sus hijos! (Deuteronomio 5, 29)
Seguid en todo el camino que os ha mandado el Señor, vuestro Dios; de esta manera viviréis y seréis felices y serán largos vuestros días en la tierra que vais a poseer. (Deuteronomio 5, 33)
Cuando el Señor, tu Dios, te haya introducido en la tierra que vas a poseer, pueblos numerosos caerán ante ti: los hititas, los guirgaseos, los amorreos, los cananeos, los fereceos, los heveos y los jebuseos, siete pueblos más poderosos y más potentes que tú. (Deuteronomio 7, 1)
El Señor alejará de ti toda enfermedad y no te enviará ninguna de las malignas plagas de Egipto, que tú bien conoces, sino que las descargará sobre tus enemigos. (Deuteronomio 7, 15)
que guardes sus mandamientos y sus leyes, que hoy te prescribo yo, para que seas feliz. (Deuteronomio 10, 13)
Pero cuando crucéis el Jordán y viváis en la tierra que el Señor, vuestro Dios, os da en posesión, allí estaréis defendidos de todos los enemigos que os rodean, viviréis en seguridad (Deuteronomio 12, 10)
No la comerás, para que seáis felices tú y tus hijos después de ti por haber hecho lo que es justo a los ojos del Señor. (Deuteronomio 12, 25)
Escucha y cumple todas estas prescripciones que te doy, para que seas feliz siempre tú y tus hijos después de ti, haciendo lo que es justo a los ojos del Señor, tu Dios. (Deuteronomio 12, 28)