Mosaico decorativo

Löydetty 2936 Tulokset: Fé

  • Me levanto contra los profetas que profetizan sueños mentirosos -dice el Señor- y, contándolos, desorientan a mi pueblo con sus mentiras y sus extravagancias. Yo no los he enviado ni les he confiado mis órdenes, y ellos no sirven de nada a este pueblo -dice el Señor-. (Jeremías 23, 32)

  • Cuando un hombre de este pueblo, o un profeta, o un sacerdote te pregunte: "¿Cuál es la carga del Señor?", responderás: "¡Vosotros sois la carga del Señor, y yo os rechazaré!". (Jeremías 23, 33)

  • Y al profeta, al sacerdote, al hombre del pueblo que diga: "¡Carga del Señor!", yo le castigaré a él y a su casa. (Jeremías 23, 34)

  • Tú hablarás así al profeta: "¿Qué te ha respondido el Señor?". (Jeremías 23, 37)

  • El profeta Jeremías se la comunicó a todo el pueblo de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén, diciendo: (Jeremías 25, 2)

  • El Señor, además, os ha enviado a todos sus siervos, los profetas, sin interrupción, y vosotros no habéis escuchado ni habéis hecho caso. (Jeremías 25, 4)

  • Ejecutaré con este país todas las cosas que he predicho contra él, todo lo que está escrito en este libro: lo que Jeremías profetizó contra todas las naciones. (Jeremías 25, 13)

  • a Dedán, a Temá, a Buz y a todos los que se afeitan las sienes; (Jeremías 25, 23)

  • y no escucháis las palabras de mis siervos los profetas que yo os envío incesantemente y a quienes no habéis escuchado, (Jeremías 26, 5)

  • Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías pronunciar estas palabras en el templo del Señor. (Jeremías 26, 7)

  • Y en cuanto Jeremías terminó de decir lo que el Señor le había ordenado comunicar a todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas lo apresaron, diciendo: "¡Vas a morir! (Jeremías 26, 8)

  • ¿Por qué has profetizado en nombre del Señor diciendo que este templo será como Silo, y que esta ciudad quedará desolada y despoblada?". Y todo el pueblo se apelotonó contra Jeremías en el templo del Señor. (Jeremías 26, 9)


"Uma só coisa é necessária: estar perto de Jesus". São Padre Pio de Pietrelcina