Mosaico decorativo

Löydetty 405 Tulokset: Eve

  • El Señor nos había amenazado con todas estas calamidades que ahora nos han sobrevenido. (Baruc 2, 7)

  • Anúnciales: Esto dice el Señor Dios: Sí, yo los he alejado entre las naciones, los he dispersado por tierras extrañas; pero yo mismo he sido un santuario para ellos durante el breve tiempo en que están desterrados en estos países. (Ezequiel 11, 16)

  • di a los que recubren con argamasa: ¡Se caerá! Sobrevendrá un aguacero torrencial, caerá abundante granizo y soplará un viento de tempestad; (Ezequiel 13, 11)

  • Te ha sucedido al revés que a las otras mujeres en tus prostituciones; ninguno corrió detrás de ti solicitándote, sino que repartías tú misma regalos, mientras que a ti ninguno te pagó. ¡Ha sucedido lo contrario! (Ezequiel 16, 34)

  • Porque seré yo quien renueve mi alianza contigo, y sabrás entonces que yo soy el Señor, (Ezequiel 16, 62)

  • Y sabrán todos los árboles del bosque que yo, el Señor, humillo al árbol elevado y exalto al árbol humilde, hago secarse el árbol verde y reverdecer el árbol seco. Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré". (Ezequiel 17, 24)

  • Los saqué de Egipto y los llevé al desierto. (Ezequiel 20, 10)

  • Yo los llevé hasta la tierra que había jurado, mano en alto, darles. Pero al ver cualquier colina elevada o cualquier árbol frondoso, ofrecieron allí sus sacrificios, presentaron sus ofrendas irritantes, quemaron sus perfumes y derramaron sus ofrendas de vino. (Ezequiel 20, 28)

  • Trazarás un camino que lleve la espada a Rabat de los amonitas, y otra a Judá, a la fortaleza de Jerusalén. (Ezequiel 21, 25)

  • Entristeceré el corazón de muchos pueblos cuando lleve a tus cautivos por las naciones, a tierras que no conoces. (Ezequiel 32, 9)

  • Si, por el contrario, el centinela, al ver que la espada se acerca, no da la alarma con la trompeta y el pueblo no es prevenido, y la espada, irrumpiendo, hiere a alguno, éste perecerá por su culpa, pero de su sangre pediré yo cuentas al centinela. (Ezequiel 33, 6)

  • El perímetro medirá un total de nueve mil metros. Y desde aquel día el nombre de la ciudad será: "El Señor está allí". (Ezequiel 48, 35)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina