Löydetty 2068 Tulokset: Eva
El paralítico se levantó, cargó inmediatamente con la camilla y salió a la vista de todos. Todos se quedaron sobrecogidos y glorificaron a Dios, diciendo: "Jamás hemos visto cosa igual". (Marcos 2, 12)
Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado en la oficina de los impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. (Marcos 2, 14)
Él dijo al hombre que tenía la mano seca: "Levántate y ponte en medio". (Marcos 3, 3)
Los suyos, al enterarse, salieron para llevárselo con ellos, pues decían que estaba loco. (Marcos 3, 21)
Y dejando a la gente, lo llevaron con ellos en la barca tal como se encontraba; y le acompañaban otras barcas. (Marcos 4, 36)
Se levantó entonces una fuerte borrasca, y las olas saltaban por encima de la barca, de suerte que estaba a punto de llenarse. (Marcos 4, 37)
Él se levantó, increpó al viento y dijo al mar: "¡Calla! ¡Cálmate!". Y el viento cesó y se hizo una gran calma. (Marcos 4, 39)
La agarró de la mano y le dijo: "Talitha kumi", que significa: "Muchacha, yo te digo: ¡Levántate!". (Marcos 5, 41)
Inmediatamente la niña se levantó y echó a andar, pues tenía doce años. (Marcos 5, 42)
Les ordenó que, aparte de un bastón, no llevasen nada para el camino: ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja; (Marcos 6, 8)
que fueran calzados con sandalias, pero que no llevaran dos túnicas. (Marcos 6, 9)
se pusieron a recorrer toda aquella región, y las gentes acudían llevando en las camillas todos sus enfermos a donde oían que Jesús se encontraba. (Marcos 6, 55)