Mosaico decorativo

Löydetty 12214 Tulokset: Est

  • Un joven, llamado Eutico, estaba sentado en la ventana. Como Pablo se alargaba demasiado en su conversación, le entró un sueño tan profundo que, vencido por él, se cayó desde el tercer piso abajo, y lo levantaron ya cadáver. (Hechos 20, 9)

  • Pablo bajó, se echó sobre él y, abrazándolo, dijo: "Tranquilos, que está vivo". (Hechos 20, 10)

  • Subió de nuevo, partió el pan y comió, estuvo hablando hasta el alba y se marchó. (Hechos 20, 11)

  • instando a judíos y griegos a convertirse a Dios y a la fe en Jesús nuestro Señor. (Hechos 20, 21)

  • Pero a mí no me preocupa mi vida ni la juzgo estimable, con tal de acabar mi carrera y cumplir el ministerio que he recibido de Jesús, el Señor, de anunciar la buena nueva, la gracia de Dios. (Hechos 20, 24)

  • Por lo cual, estad alerta y recordad que durante tres años no he cesado noche y día de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno de vosotros. (Hechos 20, 31)

  • De nadie he deseado plata, oro o vestidos. (Hechos 20, 33)

  • Vosotros mismos sabéis que estas manos han provisto a mis necesidades y a las de los que andan conmigo. (Hechos 20, 34)

  • Encontramos a los discípulos y estuvimos con ellos una semana. Ellos, movidos por el Espíritu, decían a Pablo que no fuera a Jerusalén. (Hechos 21, 4)

  • Éste tenía cuatro hijas solteras con el don de profecía. (Hechos 21, 9)

  • Al cabo de varios días de estar allí, llegó de Judea un profeta llamado Agabo, (Hechos 21, 10)

  • el cual fue a nuestro encuentro, tomó el cinto de Pablo, se ató los pies y las manos, y dijo: "Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán en Jerusalén los judíos al hombre de quien es este cinto y lo entregarán en manos de los paganos". (Hechos 21, 11)


"Se tanta atenção é dada aos bens desta Terra, quanto mais se deve dar aos do Céu?" São Padre Pio de Pietrelcina