Löydetty 12214 Tulokset: Est
Dicho esto, lo vieron subir, hasta que una nube lo ocultó a su vista. (Hechos 1, 9)
Ellos se quedaron mirando fijamente al cielo mientras él se iba, cuando se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, (Hechos 1, 10)
que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este Jesús que acaba de subir al cielo volverá tal como lo habéis visto irse al cielo". (Hechos 1, 11)
Y así que entraron, subieron a la estancia de arriba, donde se alojaban habitualmente. Eran Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas el de Santiago. (Hechos 1, 13)
Era uno de nosotros y formaba parte de nuestro ministerio. (Hechos 1, 17)
Esto fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de modo que el campo se llamó en su lengua "Hacéldama", es decir, "campo de sangre". (Hechos 1, 19)
Porque está escrito en el libro de los Salmos: Que su morada se convierta en un desierto y no haya quien habite en ella. Y: que ocupe otro su cargo. (Hechos 1, 20)
Conviene, por tanto, que uno de los que nos han acompañado todo el tiempo que Jesús, el Señor, estuvo con nosotros, (Hechos 1, 21)
a partir del bautismo de Juan hasta el día en que subió al cielo, sea constituido testigo de su resurrección con nosotros". (Hechos 1, 22)
Y oraron así: "Tú, Señor, que conoces el corazón de todos los hombres, muéstranos a cuál de estos dos has elegido (Hechos 1, 24)
para ocupar en este ministerio del apostolado el puesto que abandonó Judas para irse a su lugar". (Hechos 1, 25)
Al llegar el día de pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. (Hechos 2, 1)