Löydetty 12214 Tulokset: Est
Israel se apoderó de todas estas ciudades de los amorreos, Jesbón y todas las ciudades de su jurisdicción, (Números 21, 25)
pues Jesbón era la residencia de Sijón, rey de los amorreos. Éste había hecho anteriormente la guerra al rey de Moab y le había arrebatado todo el territorio hasta el Arnón. (Números 21, 26)
¡Ay de ti, Moab! ¡Estás perdido, pueblo de Camós! Ha abandonado sus hijos a la fuga, y sus hijas a la esclavitud, a manos de Sijón, rey de los amorreos. (Números 21, 29)
Israel se estableció en la tierra de los amorreos. (Números 21, 31)
Moab dijo a los ancianos de Madián: "Esta muchedumbre va a devorar ahora nuestros contornos como devora un buey la hierba del campo". Era entonces rey de Moab Balac, hijo de Sipor, (Números 22, 4)
el cual envió mensajeros a Petor, junto al río Éufrates, en tierra de los amonitas, que fueron a buscar a Balaán, hijo de Beor, diciendo: "Ha salido de Egipto un pueblo que cubre toda la tierra y está ya cerca de mí. (Números 22, 5)
Ven, por favor, y maldice a este pueblo, que es más numeroso que yo; a ver si podemos derrotarlo y expulsarlo, pues yo sé que es bendito aquel a quien tú bendices y maldito aquel a quien tú maldices". (Números 22, 6)
Dios se apareció a Balaán, y le dijo: "¿Quiénes son estos hombres que están contigo?". (Números 22, 9)
Balaán se levantó de mañana y dijo a los jefes que había enviado Balac: "Partid para vuestra tierra, pues el Señor no me deja ir con vosotros". (Números 22, 13)
Se llegaron a Balaán y le dijeron: "Esto dice Balac, hijo de Sipor: No te niegues, por favor, a venir hasta mí, (Números 22, 16)
pues te colmaré de honores y haré lo que me digas. Ven y maldice a este pueblo". (Números 22, 17)
pero pasad aquí también vosotros esta noche para saber lo que vuelve a decirme el Señor". (Números 22, 19)