Mosaico decorativo

Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor

  • Él preguntó: "¿Quién eres, Señor?". Y él: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues. (Hechos 9, 5)

  • Había en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión: "¡Ananías!". Y él respondió: "Aquí estoy, Señor". (Hechos 9, 10)

  • El Señor le dijo: "Vete rápidamente a la casa de Judas, en la calle Recta, y pregunta por un tal Saulo de Tarso, que está allí en oración (Hechos 9, 11)

  • Ananías respondió: "Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y decir todo el mal que ha hecho a tus fieles en Jerusalén. (Hechos 9, 13)

  • El Señor le dijo: "Anda, que éste es un instrumento que he elegido yo para llevar mi nombre a los paganos, a los reyes y a los israelitas. (Hechos 9, 15)

  • Ananías partió inmediatamente y entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: "Saulo, hermano mío, vengo de parte de Jesús, el Señor, el que se te apareció en el camino por el que venías, para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo". (Hechos 9, 17)

  • Entonces Bernabé lo tomó consigo, lo presentó a los apóstoles y les refirió cómo en el camino Saulo había visto al Señor, que le había hablado, y cómo en Damasco había predicado públicamente en el nombre de Jesús. (Hechos 9, 27)

  • Desde entonces se movía libremente en Jerusalén, hablando con libertad en el nombre del Señor. (Hechos 9, 28)

  • La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría; se consolidaba y progresaba en la fidelidad al Señor, y se extendía alentada por el Espíritu Santo. (Hechos 9, 31)

  • Todos los habitantes de Lida y Sarón lo vieron y se convirtieron al Señor. (Hechos 9, 35)

  • Esto fue notorio en toda Jafa, y muchos creyeron en el Señor. (Hechos 9, 42)

  • Y él, mirándolo fijamente y atemorizado, dijo: "¿Qué pasa, Señor?". Y le dijo: "Tus oraciones y tus limosnas han subido a la presencia de Dios, que se ha acordado de ti. (Hechos 10, 4)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina