Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor
Entonces aquellos hombres cobraron un gran respeto al Señor, le ofrecieron un sacrificio y le hicieron promesas. (Jonás 1, 16)
El Señor hizo que un gran pez tragase a Jonás, y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. (Jonás 2, 1)
Desde el vientre del pez Jonás oró al Señor así: (Jonás 2, 2)
"Clamé al Señor en mi angustia, y él me atendió; desde el vientre del abismo grité, tú escuchaste mi voz. (Jonás 2, 3)
Bajaba hasta las raíces de los montes. Yo ya me veía su eterno prisionero; pero tú, Señor, Dios mío, me salvaste de la muerte. (Jonás 2, 7)
En la angustia de mi alma me acordé del Señor, y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo. (Jonás 2, 8)
Pero yo, en acción de gracias, te ofreceré sacrificios y cumpliré las promesas que te hice. La salvación viene del Señor". (Jonás 2, 10)
El Señor dio orden al pez, el cual vomitó a Jonás en la playa. (Jonás 2, 11)
De nuevo el Señor dijo a Jonás: (Jonás 3, 1)
Jonás se puso en marcha y se dirigió a Nínive, conforme a la orden del Señor. Nínive era una ciudad extraordinariamente grande; para recorrerla hacían falta tres días. (Jonás 3, 3)
y se encaró así con el Señor: "Ah, Señor, ¿no lo decía yo ya cuando estaba todavía en mi tierra? ¿Y no fue por esto por lo que me apresuré a ir a Tarsis? Yo sabía que tú eres un Dios clemente, misericordioso y paciente, lleno de compasión y pronto a arrepentirte de las amenazas. (Jonás 4, 2)
Ahora, Señor, te suplico que me quites la vida, porque mejor es para mí morir que vivir". (Jonás 4, 3)