Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor
Del ganado menor se tomará una oveja por cada doscientas del patrimonio de Israel, para las ofrendas, holocaustos y sacrificios de reconciliación para hacer el rito de absolución sobre el pueblo, dice el Señor Dios. (Ezequiel 45, 15)
Esto dice el Señor Dios: El día uno del primer mes tomarás un novillo sin defecto y realizarás el rito de expiación del santuario. (Ezequiel 45, 18)
Durante siete días de la fiesta ofrecerá un holocausto al Señor cada día, siete novillos y siete carneros sin defecto, y un macho cabrío en sacrificio por el pecado; (Ezequiel 45, 23)
Esto dice el Señor Dios: La puerta del atrio interior, que mira a oriente, permanecerá cerrada en los días laborables, pero el sábado se abrirá, así como el día de la luna nueva. (Ezequiel 46, 1)
Los laicos se postrarán ante el Señor a la entrada de esta puerta los sábados y los días de luna nueva. (Ezequiel 46, 3)
El holocausto que el príncipe ofrecerá al Señor será el siguiente: los sábados, seis corderos y un carnero sin defecto; (Ezequiel 46, 4)
Cuando los laicos vengan ante el Señor en las fiestas para adorar, los que entren por la puerta norte saldrán por la puerta sur, y los que entren por la puerta sur saldrán por la del norte; no saldrán por la puerta que entraron, sino que saldrán por la de enfrente. (Ezequiel 46, 9)
Cuando el príncipe haga una ofrenda voluntaria al Señor, sea holocausto y sacrificio de reconciliación, se le abrirá la puerta que da a oriente, ofrecerá su holocausto o su sacrificio de reconciliación según el mismo ceremonial de los días de sábado, saldrá luego y la puerta se cerrará cuando haya salido. (Ezequiel 46, 12)
Todos los días ofrecerá en holocausto al Señor un cordero de un año sin defecto; lo ofrecerá cada mañana. (Ezequiel 46, 13)
Añadirá además, cada mañana, como ofrenda, ocho kilos y dos litros y medio de aceite para amasar la flor de harina. Es la ofrenda al Señor, una ley eterna, para siempre. (Ezequiel 46, 14)
Esto dice el Señor Dios: Si el príncipe hace un regalo a alguno de sus hijos, tomándolo de los bienes propios, el regalo pertenecerá a sus hijos y lo poseerán como herencia. (Ezequiel 46, 16)
Esto dice el Señor Dios: Éstas serán las fronteras de la tierra que repartiréis entre las doce tribus del país, teniendo presente que José recibirá una porción doble. (Ezequiel 47, 13)