Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor
El rostro del Señor los dispersó, no volverá a mirarlos. No hubo respeto para los sacerdotes, ni se tuvo piedad de los ancianos. (Lamentaciones 4, 16)
El aire de nuestro aliento, el ungido del Señor, quedó preso en sus fosas; aquel que decíamos: "¡A su sombra viviremos en medio de las gentes!". (Lamentaciones 4, 20)
¡Acuérdate, Señor, de lo que nos ha sobrevenido, mira y considera nuestra afrenta! (Lamentaciones 5, 1)
Mas tú, Señor, por siempre permaneces; tu trono, de generación en generación. (Lamentaciones 5, 19)
¡Reclámanos a ti, Señor, y volveremos; renueva nuestros días como antaño, (Lamentaciones 5, 21)
Todos lloraban, hacían ayunos y oraciones en la presencia del Señor. (Baruc 1, 5)
Ya Baruc, el día diez del mes de siván, había recobrado los utensilios del templo del Señor, sacados del templo, para restituirlos a Judá; utensilios de plata, mandados hacer por Sedecías, hijo de Josías, rey de Judá; (Baruc 1, 8)
Les decían: "Ahí os mandamos dinero para que con él compréis holocaustos, sacrificios por el pecado e incienso; haced ofrendas y presentadlas sobre el altar del Señor Dios nuestro. (Baruc 1, 10)
El Señor nos dé fuerzas e ilumine nuestros ojos para vivir a la sombra de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y de su hijo Baltasar, sirviéndolos largo tiempo y gozando de su favor. (Baruc 1, 12)
Rogad también por nosotros al Señor Dios nuestro, porque hemos pecado contra él y todavía hoy no se ha retirado de nosotros la indignación y la ira del Señor. (Baruc 1, 13)
Y leed este libro que os mandamos, para que se haga pública confesión en el templo del Señor, en el día de fiesta y en los días de la asamblea. (Baruc 1, 14)
Diréis: Al Señor Dios nuestro pertenece la justicia, y a nosotros en cambio en este día la vergüenza: la vergüenza para los hombres de Judá y para los habitantes de Jerusalén, (Baruc 1, 15)