Mosaico decorativo

Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor

  • Teme al Señor y honra al sacerdote, y dale su parte como te fue prescrito: las primicias, sacrificio de reparación, el lomo reservado, el sacrificio de consagración y las primicias de las cosas santas. (Eclesiástico 7, 31)

  • Los hombres justos sean tus comensales, y en el temor del Señor esté tu gloria. (Eclesiástico 9, 16)

  • En manos del Señor está el gobierno de la tierra, él suscita en cada momento el jefe oportuno. (Eclesiástico 10, 4)

  • La soberbia es odiosa delante del Señor y de los hombres, para los dos la injusticia es un delito. (Eclesiástico 10, 7)

  • El principio de la soberbia es apartarse del Señor y tener alejado el corazón de su hacedor. (Eclesiástico 10, 12)

  • Porque el principio de la soberbia es el pecado, el poseído por ella hace llover las calamidades. Por eso el Señor envió extraños castigos y los redujo a la nada. (Eclesiástico 10, 13)

  • El Señor arranca de raíz el trono de los potentes y hace sentar en su lugar a los mansos. (Eclesiástico 10, 14)

  • El Señor arrancó las raíces de las gentes y plantó en su lugar a los humildes. (Eclesiástico 10, 15)

  • El Señor asoló el territorio de las gentes y las destruyó hasta los fundamentos de la tierra. (Eclesiástico 10, 16)

  • ¿Qué raza es digna de honor? La humana. ¿Qué raza es digna de honor? Los que temen al Señor. ¿Qué raza es despreciable? La raza humana. ¿Qué raza es despreciable? Los que violan los mandamientos. (Eclesiástico 10, 19)

  • Rico, noble o pobre, su gloria está en el temor del Señor. (Eclesiástico 10, 22)

  • El grande, el juez y el poderoso son dignos de honor, pero ninguno de ellos es más grande que el que teme al Señor. (Eclesiástico 10, 24)


"Se tanta atenção é dada aos bens desta Terra, quanto mais se deve dar aos do Céu?" São Padre Pio de Pietrelcina