Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor
Oro, plata, bronce y hierro hay en abundancia. ¡Adelante, manos a la obra y que el Señor te ayude!". (I Crónicas 22, 16)
"El Señor, vuestro Dios, está con vosotros; os ha dado tranquilidad por todas partes, entregando en mis manos a los habitantes de la tierra y poniendo a ésta bajo el dominio del Señor y de su pueblo. (I Crónicas 22, 18)
Poned, pues, vuestro corazón y vuestra alma al servicio del Señor, vuestro Dios. Aprestaos y edificad el santuario del Señor, vuestro Dios, para trasladar al templo edificado al nombre del Señor el arca de la alianza del Señor y los utensilios consagrados a Dios". (I Crónicas 22, 19)
De éstos destinó veinticuatro mil para dirigir los trabajos del templo del Señor, seis mil eran escribas y jueces, (I Crónicas 23, 4)
cuatro mil porteros y los otros cuatro mil alababan al Señor con los instrumentos que para este fin había hecho David. (I Crónicas 23, 5)
Hijos de Amrán: Aarón y Moisés. Aarón fue elegido, con sus hijos, para servir perpetuamente en las cosas más santas: ofrecer el incienso delante del Señor, darle culto y bendecir en su nombre eternamente. (I Crónicas 23, 13)
Éstos eran los descendientes de Leví por familias, y éstos los cabezas de familia registrados en el censo nominal uno por uno. Estaban dedicados al servicio de la casa del Señor desde los veinte años. (I Crónicas 23, 24)
David había dicho: "Ya que el Señor, Dios de Israel, ha otorgado paz a su pueblo y ha fijado para siempre su morada en Jerusalén, (I Crónicas 23, 25)
Su obligación era estar a las órdenes de los hijos de Aarón en el servicio del templo del Señor en lo referente a los atrios, las cámaras, limpieza de las cosas santas y de los demás oficios del templo del Señor. (I Crónicas 23, 28)
Tenían que presentarse diariamente, mañana y tarde, para dar gracias y alabar al Señor, (I Crónicas 23, 30)
y siempre que se ofrecían holocaustos al Señor, los sábados, los novilunios y las fiestas, según el número y los ritos prescritos. (I Crónicas 23, 31)
En una palabra, su obligación era el servicio de la tienda de la reunión, del santuario, de los hijos de Aarón, sus hermanos, y del servicio del templo del Señor. (I Crónicas 23, 32)