Mosaico decorativo

Löydetty 7516 Tulokset: Espíritu Del Señor

  • En cambio, no se quitaron las colinas, aunque Asá fue siempre fiel al Señor. (I Reyes 15, 14)

  • Llevó al templo todas las ofrendas que él y su padre habían hecho al Señor: plata, oro y objetos varios. (I Reyes 15, 15)

  • Entonces Asá tomó la plata y el oro de los tesoros del templo del Señor y del palacio real, y por medio de sus servidores los envió a Ben Hadad, hijo de Tabrimón y nieto de Jezyón, rey de Siria, que tenía su residencia en Damasco, con este mensaje: (I Reyes 15, 18)

  • Hizo lo que es malo a los ojos del Señor y siguió los caminos de su padre y los pecados con que hizo pecar a Israel. (I Reyes 15, 26)

  • Y apenas subió al trono, exterminó a toda la casa de Jeroboán, matándolos a todos, sin dejar un viviente, como el Señor había dicho por medio de Ajías, el silonita, (I Reyes 15, 29)

  • por los pecados que Jeroboán había cometido y había hecho cometer a Israel, y por haber irritado al Señor, Dios de Israel. (I Reyes 15, 30)

  • Hizo lo que es malo a los ojos del Señor y siguió los caminos de Jeroboán y los pecados con que hizo pecar a Israel. (I Reyes 15, 34)

  • El Señor dirigió a Jehú, hijo de Jananí, esta palabra contra Basá: (I Reyes 16, 1)

  • El Señor, por medio del profeta Jehú, hijo de Jananí, dirigió su palabra contra Basá y contra su casa, no sólo por todo lo malo que hizo a los ojos del Señor, irritándole con sus acciones y haciéndose semejante a la casa de Jeroboán, sino por haber exterminado a ésta. (I Reyes 16, 7)

  • como el Señor había dicho contra Basá por medio del profeta Jehú, (I Reyes 16, 12)

  • por todos los pecados de Basá y por los pecados de Elá, su hijo, los que ellos cometieron y los que hicieron cometer a Israel, irritando al Señor, Dios de Israel, con sus ídolos. (I Reyes 16, 13)

  • por causa de los pecados que había cometido haciendo lo que es malo a los ojos del Señor y siguiendo los caminos de Jeroboán y sus pecados, con los que había hecho pecar a Israel. (I Reyes 16, 19)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina