Löydetty 4268 Tulokset: Escuchar A Dios
para que vuestra fe no se fundase en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios. (I Corintios 2, 5)
una sabiduría divina, misteriosa, oculta, que Dios destinó para nuestra gloria antes de crear el mundo. (I Corintios 2, 7)
Pero como dice la Escritura: Lo que el ojo no vio, lo que el oído no oyó, lo que ningún hombre imaginó, eso preparó Dios para los que le aman. (I Corintios 2, 9)
Y a nosotros nos lo manifestó Dios por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo penetra todo, hasta las cosas más profundas de Dios. (I Corintios 2, 10)
¿Qué hombre, en efecto, conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? De la misma manera, nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. (I Corintios 2, 11)
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios generosamente nos ha dado. (I Corintios 2, 12)
El hombre mundano no acepta las cosas del Espíritu de Dios; son locura para él, y no puede entenderlas, ya que hay que juzgarlas espiritualmente. (I Corintios 2, 14)
Pues ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Simples servidores, por medio de los cuales habéis abrazado la fe, según la medida que Dios ha repartido a cada uno. (I Corintios 3, 5)
Yo planté y Apolo regó, pero quien hizo crecer fue Dios. (I Corintios 3, 6)
Nada son ni el que planta ni el que riega, sino Dios, que hace crecer. (I Corintios 3, 7)
Nosotros somos colaboradores de Dios; vosotros, labrantío de Dios, edificio de Dios. (I Corintios 3, 9)
Según el don que Dios me ha concedido, yo puse los cimientos como buen arquitecto, y otro construye el edificio. Que cada uno mire cómo construye. (I Corintios 3, 10)