Löydetty 1648 Tulokset: Dor
Te doy gracias, Señor, rey mío, y te alabaré, Dios, mi salvador. Daré gracias a tu nombre, (Eclesiástico 51, 1)
¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de crímenes, ralea de malvados, hijos perversos! Han abandonado al Señor, han despreciado al Santo de Israel, le han vuelto la espalda. (Isaías 1, 4)
Los rebeldes y los pecadores serán a una destrozados, y aquellos que se alejen del Señor perecerán. (Isaías 1, 28)
Aquel día todos arrojarán a los topos y a los murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que se hicieron para adorarlos. (Isaías 2, 20)
el capitán, el notable, el consejero, el hábil hechicero y el sabio encantador. (Isaías 3, 3)
El Señor dice: Por la altivez de las hijas de Sión, que pasan erguida la cabeza y los ojos provocadores; que caminan a pasitos menudos, haciendo tintinear los aros de sus pies, (Isaías 3, 16)
Aquel día el Señor arrancará los adornos: hebillas de pies, redecillas y lunetas, (Isaías 3, 18)
Aquel día el brote del Señor será ornamento y gloria, y el fruto de la tierra será orgullo y esplendor de los librados de Israel. (Isaías 4, 2)
entonces el Señor formará, sobre toda la extensión del monte de Sión y sobre sus asambleas, una nube de humo durante el día y un resplandor de fuego llameante por la noche. Pues encima de todo la gloria del Señor será tienda (Isaías 4, 5)
Nadie es débil en él, nadie vacila, ni dormita, ni duerme, ni suelta el cinto de sus lomos, ni rompe la correa de sus sandalias. (Isaías 5, 27)
El pueblo que andaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los moradores de una tierra de sombras, la luz ha despuntado. (Isaías 9, 1)
La justicia será el ceñidor de su cintura; la lealtad, el cinturón de sus caderas. (Isaías 11, 5)