Mosaico decorativo

Löydetty 1648 Tulokset: Dor

  • ¡Dichosas tus mujeres!, ¡dichosos tus servidores, que están siempre junto a ti y escuchan tu sabiduría! (II Crónicas 9, 7)

  • Ellos le respondieron: "Si hoy eres condescendiente con este pueblo, los complaces y les respondes con buenas palabras, serán siempre servidores tuyos". (II Crónicas 10, 7)

  • El rey Roboán envió a Adorán, intendente de prestaciones personales; pero los israelitas lo mataron a pedradas. El rey Roboán tuvo que apresurarse a subir a su carro y huir a Jerusalén. (II Crónicas 10, 18)

  • Adoraín, Laquis, Azeca, (II Crónicas 11, 9)

  • Reforzó sus defensas, puso al frente de ellas gobernadores y las proveyó de almacenes de víveres, aceite y vino. (II Crónicas 11, 11)

  • Los fieles seguidores del Señor, de todas las tribus de Israel, siguieron el ejemplo de los sacerdotes y levitas, y se fueron a Jerusalén para ofrecer sacrificios al Señor, Dios de sus padres. (II Crónicas 11, 16)

  • Puso guarniciones en todas las ciudades fortificadas de Judá y nombró gobernadores tanto en la tierra de Judá como en las ciudades que su padre Asá había conquistado en Efraín. (II Crónicas 17, 2)

  • Josafat y los habitantes de Judá y Jerusalén se postraron ante el Señor y lo adoraron. (II Crónicas 20, 18)

  • Pero, cuando estaban matando a los hijos del rey, Josebá, hija del rey, tomó a Joás, hijo de Ocozías, y lo escondió con su nodriza en el dormitorio. De esta manera, Josebá, hija del rey Jorán, mujer del sacerdote Yehoyadá y hermana de Ocozías, lo libró de Atalía, que no lo mató. (II Crónicas 22, 11)

  • Apostó a todo el pueblo, cada uno con sus armas en la mano, de sur a norte, entre el altar y el templo, alrededor del rey. (II Crónicas 23, 10)

  • Levantó torres en el desierto y abrió muchos pozos porque tenía muchos ganados en la Sefela y en la meseta, labradores y viñadores en los montes y en las huertas, pues era amante de la agricultura. (II Crónicas 26, 10)

  • Cuando terminó, el rey y los que le acompañaban se pusieron de rodillas en actitud de adoración. (II Crónicas 29, 29)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina