Mosaico decorativo

Löydetty 4223 Tulokset: Dios Provee

  • El rey dijo al hombre de Dios: "Ven a comer conmigo, que quiero hacerte un regalo". (I Reyes 13, 7)

  • Pero el hombre de Dios le contestó: "Aunque me dieses la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan, ni bebería agua en este lugar; (I Reyes 13, 8)

  • En Betel vivía un profeta anciano, cuyos hijos fueron a contarle todo lo que había hecho el hombre de Dios aquel día en Betel y las palabras que había dirigido al rey. Se lo contaron, (I Reyes 13, 11)

  • y él les preguntó: "¿Por qué camino se ha ido?". Sus hijos le indicaron el camino por donde el hombre de Dios, venido de Judá, se había ido. (I Reyes 13, 12)

  • fue en seguimiento del hombre de Dios, y lo encontró sentado bajo un terebinto. "¿Eres tú -le dijo- el hombre de Dios que ha llegado de Judá?". "Yo soy", respondió. (I Reyes 13, 14)

  • el cual gritó al hombre de Dios que había llegado de Judá: "Por haber sido rebelde a la orden del Señor y no haber obedecido el mandato que te dio el Señor, (I Reyes 13, 21)

  • Cuando se enteró el profeta que había hecho volver al otro de su camino exclamó: "Es el hombre de Dios, que ha sido rebelde al mandato del Señor, y por eso el Señor lo ha entregado al león para que lo matara y lo despedazara, como había dicho el Señor". (I Reyes 13, 26)

  • El profeta tomó el cadáver del hombre de Dios, lo cargó sobre el asno y se lo llevó con él a su ciudad para hacer duelo y sepultarlo. (I Reyes 13, 29)

  • Después de sepultarlo, dijo a sus hijos: "Cuando yo me muera, me enterraréis en la sepultura en que el hombre de Dios está enterrado; poned mis huesos junto a los suyos, (I Reyes 13, 31)

  • Todo Israel lo llorará, y le enterrarán; éste será el único de Jeroboán que vaya a parar a una sepultura, porque sólo en él, de la casa de Jeroboán, se ha encontrado algo grato al Señor, Dios de Israel. (I Reyes 14, 13)

  • Sin embargo, en atención a David, el Señor, su Dios, le concedió una lámpara en Jerusalén, suscitando a su hijo después de él y manteniendo en pie a Jerusalén, (I Reyes 15, 4)

  • por los pecados que Jeroboán había cometido y había hecho cometer a Israel, y por haber irritado al Señor, Dios de Israel. (I Reyes 15, 30)


"Devo fazer somente a vontade de Deus e, se lhe agrado, o restante não conta." São Padre Pio de Pietrelcina