Mosaico decorativo

Löydetty 4223 Tulokset: Dios Provee

  • "Hijo de hombre, entona una elegía sobre el príncipe de Tiro. Le dirás: Esto dice el Señor Dios: Tú eras el dechado de la perfección, lleno de sabiduría y de espléndida belleza. (Ezequiel 28, 12)

  • En Edén, jardín de Dios, vivías. Innumerables piedras preciosas adornaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, carbunclo y esmeralda; de oro era el borde de tu manto, de oro las incrustaduras, todo a punto desde el día en que fuiste creado. (Ezequiel 28, 13)

  • Como un querubín protector yo te había puesto en el monte santo de Dios y caminabas entre brasas ardientes. (Ezequiel 28, 14)

  • Con el progreso de tu tráfico te llenaste de violencia y pecados, y yo te he arrojado del monte de Dios y te he exterminado, oh querubín protector, de entre las brasas ardientes. (Ezequiel 28, 16)

  • Le dirás: Esto dice el Señor Dios: Aquí estoy contra ti, Sidón; en medio de ti seré glorificado. Se sabrá que yo soy el Señor cuando haga justicia en ella y manifieste mi santidad. (Ezequiel 28, 22)

  • Esto dice el Señor Dios: "Cuando yo recoja a la casa de Israel de entre las naciones donde estaba dispersa, manifestaré en ellos mi santidad a los ojos de las gentes y habitarán la tierra que un día regalé a mi siervo Jacob. (Ezequiel 28, 25)

  • Residirán allí con seguridad, construirán y plantarán viñas. Vivirán seguros, cuando yo haya ejecutado mis sentencias contra todas las gentes de los alrededores que los desprecian. Y sabrán que yo, el Señor, soy su Dios". (Ezequiel 28, 26)

  • Diles: Esto dice el Señor Dios: Aquí estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto, cocodrilo gigante, recostado en medio de tus ríos, tú que has dicho: Mis Nilos son míos, yo me los he hecho. (Ezequiel 29, 3)

  • Por tanto, esto dice el Señor Dios: Mira, yo haré venir contra ti la espada y exterminaré de ti hombres y animales. (Ezequiel 29, 8)

  • Porque esto dice el Señor Dios: Al cabo de cuarenta años recogeré de nuevo a Egipto de entre los pueblos en los que lo había dispersado; (Ezequiel 29, 13)

  • No volverán a ser la esperanza de la casa de Israel, sino que recordarán más bien sus iniquidades cuando se iba detrás de ellos. Y sabrán que yo soy el Señor Dios". (Ezequiel 29, 16)

  • Por tanto, esto dice el Señor Dios: Yo entrego a Nabucodonosor, rey de Babilonia, el país de Egipto; él se apoderará de sus riquezas, lo saqueará, lo entregará al pillaje. Tal será la paga para su ejército. (Ezequiel 29, 19)


"Proponha-se a exercitar-se nas virtudes". São Padre Pio de Pietrelcina