Mosaico decorativo

Löydetty 4223 Tulokset: Dios Provee

  • Pero si en ese país se encontrasen estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, ellos, debido a su justicia, lograrían salvar su vida, dice el Señor Dios. (Ezequiel 14, 14)

  • y se encontraran allí esos tres hombres, lo juro, dice el Señor Dios, que ni a sus hijos ni a sus hijas salvarían; sólo se salvarían ellos, y el país quedaría igualmente convertido en un desierto. (Ezequiel 14, 16)

  • si se encontrasen allí aquellos tres hombres, lo juro, dice el Señor Dios, que no salvarían ni a sus hijos ni a sus hijas, sólo se salvarían ellos. (Ezequiel 14, 18)

  • si se encontrasen entre ellos Noé, Daniel y Job, lo juro, dice el Señor Dios, que no salvarían ni a sus hijos ni a sus hijas, sólo se salvarían ellos debido a su justicia". (Ezequiel 14, 20)

  • Esto dice el Señor Dios: "Cuando yo mande contra Jerusalén estos cuatro azotes: espada, hambre, animales feroces y peste para exterminar de ella hombres y animales, (Ezequiel 14, 21)

  • Ellos os consolarán cuando veáis su conducta y sus obras y os convenzáis de que no sin motivo hice todo lo que hice en Jerusalén", dice el Señor Dios. (Ezequiel 14, 23)

  • Por tanto, esto dice el Señor Dios: lo mismo que el leño de la vid entre los árboles del bosque, al cual he entregado como pasto al fuego, así trataré a los habitantes de Jerusalén. (Ezequiel 15, 6)

  • Convertiré el país en un desierto por los delitos que han cometido", dice el Señor Dios. (Ezequiel 15, 8)

  • Yo pasé junto a ti y te vi. Estabas ya en la edad del amor; entonces extendí el vuelo de mi manto sobre ti y recubrí tu desnudez; luego te presté juramento, me uní en alianza contigo, dice el Señor Dios, y tú fuiste mía. (Ezequiel 16, 8)

  • La fama de tu belleza se difundió entre las gentes, porque era perfecta por el esplendor que yo te había dado, dice el Señor Dios. (Ezequiel 16, 14)

  • El pan que yo te había dado, la flor de harina, el óleo y la miel con que te alimentaba lo presentaste ante ellas, como ofrenda de perfume agradable, dice el Señor Dios. (Ezequiel 16, 19)

  • Pero para colmo de perversión -¡ay, ay de ti!, dice el Señor Dios-, (Ezequiel 16, 23)


"Jesus está com você." São Padre Pio de Pietrelcina