Mosaico decorativo

Löydetty 4223 Tulokset: Dios Provee

  • Diréis: Al Señor Dios nuestro pertenece la justicia, y a nosotros en cambio en este día la vergüenza: la vergüenza para los hombres de Judá y para los habitantes de Jerusalén, (Baruc 1, 15)

  • le hemos desobedecido y no hemos escuchado la voz del Señor Dios nuestro, ni hemos seguido los preceptos que el Señor nos había puesto delante. (Baruc 1, 18)

  • Desde que el Señor sacó a nuestros padres de Egipto hasta el día de hoy hemos sido infieles al Señor Dios nuestro y nos hemos alejado para no oír su voz. (Baruc 1, 19)

  • Nosotros no hemos escuchado la voz del Señor Dios nuestro, conforme a todas las palabras de los profetas que nos ha enviado, (Baruc 1, 21)

  • sino que cada uno de nosotros ha seguido el capricho de su perverso corazón, sirviendo a dioses extraños y haciendo lo que desagrada al Señor Dios nuestro. (Baruc 1, 22)

  • Por eso el Señor Dios nuestro ha cumplido la amenaza que había pronunciado contra nosotros, contra nuestros jueces que gobernaron a Israel, contra nuestros reyes y nuestros príncipes, contra las gentes de Israel y de Judá. (Baruc 2, 1)

  • Hemos sido hechos esclavos en lugar de señores, porque hemos pecado contra el Señor Dios nuestro, no escuchando su voz. (Baruc 2, 5)

  • Al Señor Dios nuestro le pertenece la justicia; a nosotros y a nuestros padres, la vergüenza, como es el caso presente. (Baruc 2, 6)

  • Y ahora, oh Señor, Dios de Israel, que sacaste a tu pueblo de Egipto con mano fuerte, entre señales y prodigios, con gran poder y tu brazo extendido, y te ganaste así un nombre hasta el día de hoy, (Baruc 2, 11)

  • nosotros hemos pecado, hemos procedido con crímenes y con injusticias, Señor Dios nuestro, contra todos tus mandamientos. (Baruc 2, 12)

  • para que sepa toda la tierra que tú eres el Señor Dios nuestro y que tu nombre se invoca sobre Israel y sobre su raza. (Baruc 2, 15)

  • No apoyamos en los méritos de nuestros padres y de nuestros reyes la misericordia que te suplicamos, oh Señor Dios nuestro. (Baruc 2, 19)


"Subamos sem nos cansarmos, sob a celeste vista do Salvador." São Padre Pio de Pietrelcina